No te pedí que te quedaras a mi lado, aunque necesitaba compañía. Te confesé mis temores... Mis miedos, mis preocupaciones y cómo me sentía. Te dije que me sentía sola, aunque estaba rodeada de personas. Y cuando pudiste te marchaste, me dejaste aún más sola, pero no te preocupes, yo siempre estaré ahí cuando tú me necesites, sin importar qué. Siempre estará esta mano amiga, aunque tú no estuviste ahí para sostenerme cuando yo realmente lo necesitaba. Ahora me pides sea diferente contigo, que sea como antes. Que te preste algo más de atención... Pero, ¿Esperabas que todo fuera igual después de tanto? Yo necesitaba atención, necesitaba de ti y tú ¿qué hiciste? Simplemente te marchaste. Ahora no me pidas que todo sea igual. Hay una línea muy frágil entre "te perdoné" y "volverá a ser igual", deberías entenderlo.
Escrito por: González Desirée