La impunidad en el mundo del fútbol se ha acabado.
Los tiempos en los que managers, representantes y jugadores estaban protegidos por su dinero y poder parece tambalearse.
La lista de jugadores que han tenido que pasar por el juzgado en España es interminable, quizás uno de los más destacables ha sido Messi, que finalmente fue declarado culpable y ha tenido que afrontar una importante multa para no ingresar en prisión.
Su multa puede ser ampliamente superada por Cristiano Ronaldo, el que cual actualmente se encuentra en proceso judicial.
Pero no solo es un problema de jugadores, grandes personajes del fútbol como Sandro Rossel, antiguo presidente del Barcelona, se encuentran en prisión por blanqueo de capitales.
El último en ingresar en esta desafortunada lista de defraudaroes que ingresan en prisión ha sido Quique Pina, quizás un desconocido para la mayoría de los aficionados, pero con un largo y negro historial en el mundo del futbol.
Fue el responsable de la venta del club Ciudad de Murcia al empresario Carlos Marsá y traslado del club de ciudad con el consiguiente enfado de la afición. Después de un periodo de tiempo en el Granada donde sus vínculos con el amaño de partidos en las últimas jornadas de liga resonaban por toda España, se enrolo como director del Cádiz.
Actualmente está acusado blanqueo de capitales, falsedad documental y delitos contra la Hacienda Pública.
Antiguos presidentes del Real Madrid, como Lorenzo Sanz también tienen problemas con Hacienda, pero la cuestión es, ¿realmente todas estas personas reciben el mismo trato que el resto de los ciudadanos?. Personas como Florentino Pérez, actual presidente del Real Madrid,
¿tienen trato de favor por parte de políticos y jueces?