Hoy he decido enseñaros mi pequeña sala de torturas. Para los que no me conocen decir que estoy preparando oposiciones para ser trabajador de la Administración Pública en España.
Como buen opositor en mi sala de torturas no podía faltar el escritorio para depositar los principales elementos de tortura "los apuntes" y un ordenador con una buena pantalla para los momentos de relax. La ventana con vistas al parque también la definiría como elemento de tortura puesto que ver todos los días la gente paseando o jugando al fútbol mientras yo estoy estudiando no es muy placentero.
Una buena máquina de café es fundamental para mantenerse despierto y alargar la tortura diaria el máximo tiempo posible. Sin duda es un elemento de tortura imprescindible en toda mazmorra estudiantil.
Las botellas de alcohol aunque no son imprescindibles si son útiles cuando se decide compartir el espacio de tortura con otras personas.