Vivir en una casa con jardín es algo que siempre he agradecido. Adoro buscar animales y observar las plantas que en él crecen, aunque de vez en cuando suponga encontrarme alguna sorpresa en la ducha o en la pared de mi habitación como esta...
Se llama escutigera y puede asustar bastante, pero es inofensiva para humanos.
Dejando a un lado estas visitas inesperadas, lo que más me gusta hacer en verano es buscar telas de araña por mí jardín para alimentarlas con pequeños artrópodos.
Las arañas más grandes que se puede encontrar más fácilmente en un jardín europeo como el mío son las comúnmente llamadas "arañas de jardín o "arañas de la cruz", por la característica forma de la mancha que presentan en el opistosoma (el "culo" de la araña).
Estas arañas tejen su red y esperan escondidas o en el centro de la misma a que pequeños animales, normalmente insectos alados, caigan en su trampa. Detectan mediante las vibraciones que causan las víctimas vivas al intentar escapar de su red y se lanzan a por ellas rápidamente. Primero las envuelven en tela y luego les inyectan un veneno paralizante. Si son lo suficientemente grandes, incluso pueden llegar a comer abejas y mariposas.
Lo que suelo hacer es atrapar moscas vivas y lanzarlas a la tela de araña para ver cómo actúa. Es fascinante.
Soy el autor de todas las fotos que hay en este post.