Si la luna pregunta por mí,
dile que no me ves pero estoy ahí;
dile que pasan los minutos
y mi sonrisa te llena,
y en cada segundo a ti,
mi olor llega.
Y te inunda la piel,
te lleva a aquel lugar;
y solo cuando la luna llena esté,
mis ojos, esa luz, podrán reflejar.
Dile que los kilómetros
razón de lágrimas no son;
dile que bajo las sabanas
escondes la esencia;
y en el closet, mil y una razón,
para matar a gritos la carencia.
Y nos inunda desde muy lejos;
nos lleva a aquel lugar;
y solo cuando no estés, sabré,
que mirarla jamás será igual.