El domingo pasado una amiga me envió una foto con un mensaje que decía :
"Estoy en el Jardín Botánico contemplando esta belleza. Éstos árboles de nombre Curarire florecen por cuatro días, hoy es el segundo, debes venir"
Yo quedé maravillada con aquel paisaje deslumbrante donde los árboles vestían de amarillo y sus flores que caían al piso, lo engalanaban haciendo de aquel lugar algo digno de admirar.
Ayer "Día del trabajador" (que por cierto aprovecho para felicitar a todo aquel que trabaja dignamente para el sustento de su familia) aprovechamos el día libre y nos fuimos de paseo al Jardín Botánico de Maracaibo, había mucha gente disfrutando del lugar, con carpas, hamacas, mascotas, bicicletas, patines y suficiente comida y bebida para pasar el día.
Había mucho calor pero eso no fue impedimento para emprender el camino a pie en familia. Lo primero que buscamos fue la zona donde estos árboles se encontraban pero para nuestra mala suerte nos dijeron que ya las flores estaban marchitas y los árboles estaban desolados, aunque ese era el cuarto día, el tiempo para florecer se acortó y ni pudimos llegar al lugar porque estaba algo retirado y solitario. Nos quedamos con las ganas de verlos pero igual aprovechamos para ver y sentir el bello regalo de la naturaleza que parecía una postal ante nuestros ojos. El lugar es hermoso, deslumbrante y está bien conservado además de que se respiraba aires de paz y alegría.
INFORMACIÓN ADICIONAL
El árbol Curarire también es llamado Guamachito, Palo de Arco o Flor Amarilla y se caracteriza por ser de tronco muy fuerte y de excelente madera, además de tener propiedades medicinales, por sus hermosas flores de amarillo radiante que una vez al año y generalmente al llegar la primavera engalanan el paisaje. El año pasado debido a la sequía no se pudo contemplar esta lluvia de oro que reinaba y adornaba el lugar. Crecen en las zonas forestales de Centroamérica y Suramérica.
Por su increíble parecido, es confundido con el Araguaney pero presenta ciertas diferencias destacadas a través de la siguiente imagen :
Siguiendo con el paseo, fuimos la Laguna de Loto, admirando este tipo de hojas y flores flotando sobre el agua y donde se pueden hacer paseos en kayak viviendo una experiencia única.
Recorrimos el lugar admirando la vegetación frondosa, el calor que hacía era terrible, pero seguimos con paso firme total ya estamos acostumbrados al calor de mi tierra "La Tierra del Sol Amada".
Llegamos al parque con forma de castillo donde mis hijos se divirtieron un montón, tanto que no se querían ir, pero ya estábamos exhaustos y debíamos partir luego de verlos durante largo rato entre juegos y risas.
Quedamos con las ganas de volver a ir porque vale la pena visitar este sitio para pasar un rato en familia y desconectarse así de la realidad que nos agobia.
El Jardín Botánico un lugar 100 % recomendado para todo aquel que venga de visita y para los que en esta región hacemos vida.
Espero este post haya sido de su agrado.
Gracias por leerme!!!