Pasear por la ciudad siempre depara hallazgos visuales, porque aunque muchos edificios permanecen iguales durante mucho tiempo, otros consiguen remozarse por medio de innovaciones tales como los jardines verticales.
Este que he fotografiado ornamenta la fachada de El Corte inglés de Constitución en Valladolid, y me gustó por su geometría irregular, dinámica, pero además por el toque de naturaleza que consiguieron imprimir al tejido urbano de esta no muy reciente edificación.
Me encantó la mezcla de colores de la vegetación, que consigue que ese conjunto de hexágonos de concreto cobren una nueva y actual identidad. Además me gustó el color del cielo a esa hora de la tarde cuando hice la foto, y esa leve nube que atravesaba el cielo con liviandad.
Por otro lado, me sedujo del instante, la línea de fuga que parecía señalar el jardín, que conducía la mirada hacia una hermosa calle llena de edificios antiguos y diáfanos. Y por supuesto, también surcados por una de esas nubes viajeras que hacen del cielo un lienzo instantáneo y efímero en sus mágicas y anárquicas creaciones.