Cuando caminas por el centro de Madrid es recomendable llevar zapatos cómodos, porque hay muchas cuestas y calles que suben y bajan, aparte de que merece la pena deambular sin rumbo simplemente apreciando todas las extraordinarias edificaciones que te encuentras.
En uno de esos recorridos conseguí fotografiar un ángulo de la Catedral de la Almudena que me gustó particularmente.
Hacía un precioso día soleado, de esos que tanto prodiga la estación primaveral, y de repente al ver hacia arriba, emergió como un sueño la cúpula más alta de la catedral, enmarcada por unos esbeltos y elevados árboles, así que por supuesto, no pude menos que dirigirme hacia esas alturas.
El ascenso se vio recompensado por el Palacio Real, que como siempre, se encontraba siendo apreciado por turistas y gente de la ciudad, no en vano es un magnífico edificio y está rodeado por jardines, cafés, el Teatro Real, y hay por toda la zona un ambiente relajado y distendido.
Entre otras cosas, me sorprendió que hubiese exposiciones dentro del Palacio Real, como ésta que reseñaban por un lateral del palacio.
Esta zona del centro de Madrid es accesible desde la estación de metro de Ópera, pero además, al lado del palacio están los famosos Jardines de Sabatini y recorrer toda el área prodiga innumerables sorpresas agradables.