Durante los cálidos meses del verano, una de las mejores opciones que ofrecen las ciudades son los parques, en ellos, como por arte de magia, al entrar notamos como la temperatura baja unos pocos grados y el cuerpo lo agradece.
Por otro lado, una ciudad como Madrid ofrece muchos parques, de manera que sin importar la zona donde vivas, siempre tendrás algún parque cerca donde poder despejarte.
Ese es el caso de este que les muestro, que se llama "Quinta de los Molinos", por ser una antigua finca reconvertida en parque y que está ubicado en la concurrida Calle Alcalá.
Siempre es una alegría hacer un picnic bajo los árboles, sobre la suave hierba, o alimentar a los peces, que siempre están contentos de devorar la comida que les arrojan.
Muchos niños y familias están ahí siempre jugando, paseando, al igual que se ven personas o parejas ejercitándose, lo que crea un animado a la par que relajado ambiente general.
También hay a veces grupos de jóvenes que escuchan su música y beben, con el escándalo que siempre montan los jóvenes cuando se reúnen a divertirse.
Pasear por entre sus altos árboles, meterte por su pequeños recovecos, e ir descubriendo sus rincones es una experiencia muy placentera y relajante.
Se siente uno por un instante aparte del sol justiciero de muchos días de verano, respirando un aire más puro que el de la ciudad y su vaivén.