Cuando llego, los primeros rayos de sol acuchillan la desembocadura del río Guadalhorce saliendo desde el mar, el río que discurre en su morir paralelo al centro de producción de la radio donde he vuelto a trabajar, Canal Sur, en Málaga, Andalucía, España…
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Domi del Postigo en Canal Sur Radio
En las entrañas de la tierra el sol no sale ni el mar ronronea o regaña con sus mareas y su oleaje. El silencio reina ahí abajo. Sólo cuando chasquea el aleteo de algún murciélago o la precipitación kárstica de una gota de cal cae sobre la roca se rompe ese silencio característico de las cuevas. En esa oscuridad apenas si oyes tu propia respiración.
La espeleología te prueba en cada expedición. Tu afán de descubrimiento, tu capacidad de resistencia, tu propio miedo, tu paz y tu guerra interior, tus piernas y tus brazos, tu sensatez, tu nivel de riesgo, tu arrojo y al mismo tiempo tu prudencia, la confianza en el otro, el valor de la pequeña luz direccional en el casco rasgando como un cuchillo la oscuridad total, tu encuentro con la aventura…
Espeleólogos de toda Andalucía se han citado en la gala que celebraba los 50 años de esa modalidad de deporte y aventura -gala que tuve la suerte de conducir-, de esa forma de ocupar el ocio para resistir el negocio en que algunos han convertido nuestras vidas, gala que celebraba los 50 años de espeleología federada en Andalucía. En el auditorio Edgar Neville, cedido por la diputación de Málaga para el evento, se recordó a quienes ya están vivos sólo en las cuevas del recuerdo de sus compañeros y compañeras, y se reconoció a quienes llevan todos estos años bajando a las entrañas de la tierra. En la gala se presentó una publicación que recuerda a quienes consiguieron hitos como aquel, en los años de 1970, en que un grupo de chavales probaron a bajar por un hueco que había junto a la denominada "sima honda" por los lugareños de la Sierra de las nieves, en la provincia malagueña. Sin apenas medios y con paciencia e ilusión infinitas, aquellos muchachos coronaron el primer menos mil metros de profundidad en España, por aquel entonces la cuarta sima más profunda de Europa, equiparable casi a subir al Everest pero en bajada por una estrecha y desigual grieta inexplorada. Un agujero que parecía llevarles hasta el mismísimo centro de la Tierra, como en la novela de Verne que tanto inspiró a alguno de aquellos jóvenes cuando, de la mano del llorado José Antonio Berrocal, se iniciaron en la espeleología, esa palabra que parece difícil y que, sin embargo, aprenden tan rápido desde chiquillos quienes la practican...
Gala 50 años Espeleología andaluza
Domi y José Enrique Sánchez, Pte Federación
Del 4 de diciembre de 1977, en la misma década en que aquellos chavales descubrieron la sima GESM, hablamos aquí en otro post reciente, de la mañana de la Andalucía que salió a las calles por su autonomía, una palabra que significaba entonces dignidad, trabajo, libertad, futuro… En la tarde de la gala el otro día, también 4 de diciembre, quienes asistimos rememoramos el silencio de una Andalucía fascinadora y silente, hermosamente natural, que te atrapa con su abrazo kárstico en las entrañas de la tierra. Fue 44 años después de aquella jornada en que Andalucía agarró su bandera de nieve y campo, de paz y de esperanza, su blanca y verde, para ya no soltarla siendo ejemplo de pueblo solidario, esforzado y alegre para los otros pueblos de España… ¡FELICES FIESTAS!
(c) Domi del Postigo / www.domidelpostigo.es