Todos eran ciudadanos españoles, estuviesen a un lado o a otro del Atlántico. Así lo establecía la Constitución liberal de 1812, popularmente llamada La Pepa, proclamada en aquellas Cortes de Cádiz hasta cuya bahía llegaban los barcos de América y Filipinas y la Hispanidad toda. Ahora que se celebra en España, y en los rincones del mundo que quieran, el día de la Hispanidad, y en plena polémica por los movimientos secesionistas en Cataluña, viene bien recordarlo.
(Fotograma de película, obtenido en el diario nuevatribuna.es)
Después nos hemos avergonzado, con más o menos conocimiento de lo ocurrido, del Descubrimiento de Colón y de sus aguerridos hombres en aquella primera hazaña épica que les mantuvo casi tres meses en “la mar océana”, ignota y aún inexplorada. Cuando escribo este post se conmemoran los 525 años de la llegada de Colón a América, de la misma manera que el 3 de agosto pasado se conmemoraba la salida de las carabelas del puerto de Palos de Moguer, en la provincia andaluza. Por un lado, el revisionismo histórico se centró en la destrucción de los pueblos indígenas por parte de los llamados conquistadores. Y por otro se intentaba recordar que la Hispanidad lo fue porque los españoles siempre se mezclaron con los indios y les legaron el idioma y su cultura, a diferencia de otros europeos que cruzaron allende los mares sin descendencia mestiza y no otorgando carta jurídica de reconocimiento alguna a los indígenas. Nada fue de color de rosa, pero tampoco ni blanco ni negro en aquel contexto asombroso y tan difícil de comprender en la medida adecuada para el análisis historicista más ajustado a la realidad.
(Foto by imageneseducativas.com)
En todo caso, escribo este post para recomendar la lectura de un artículo de la escritora y profesora española Elvira Roca Barea, que lo cuenta mejor y con más solvencia documental que yo, publicado hoy, día 12 de octubre, fiesta de la Hispanidad, en el diario El Mundo. Lo comparto con serenidad y sin necesidad de gritar Vivas ni de envolverme en mi bandera para enfrentar la de nadie. Pero con la dignidad histórica que la conmemoración creo humildemente que merece y con la creencia de que sólo con un Nosotros, y no un tú y un yo, construiremos mejor el futuro...
Gracias. Os dejo el enlace de prensa: http://www.elmundo.es/opinion/2017/10/12/59de5c9922601dff4a8b4590.html