Falso. Aunque algunos presuntos políticos se empeñen en querer que se lo demos por válido. Pero, mirad cuántas acepciones tiene, según el Diccionario de la Real Academia Española, la palabra "URNA":
(Free pic obtenida en 123f.com)
1ª "Caja para depositar las papeletas o números en los sorteos y en las votaciones secretas"
Parece claro que ésta es la definición habitual en un entorno político, fundamentalmente ligada por extensión y costumbre al periodo electoral. Ahora hablaremos brevemente de ella (con intención, claro...)
2ª "Caja de cristales planos a propósito para tener dentro visibles y resguardados del polvo efigies u otros objetos preciosos". Ésta es la más utilizada en el argot museístico o en el contexto de quienes comercian con piedras preciosas, bien para guardar una momia egipcia o fósiles o joyas...
3ª "Caja de metal, piedra u otra materia, que sirve para varios usos, como guardar dinero, los restos o las cenizas de los cadáveres humanos, etc" Pocos la utilizan en esta acepción, excepto en la funeraria, aunque, como vemos, también una caja de caudales puede ser calificada como una urna.
4ª. "Medida antigua para líquidos" En nuestro tiempo ya no se miden los líquidos con aquellas cajas estancas llamadas también urnas, así que este significado está en desuso.
5ª "Ataúd" Es el caso de las urnas en las que descansan las imágenes de Cristo (bueno, su representación sagrada, las imágenes son esculturas de madera, inanimadas, entiéndase bien, y ni descansan ni se cansan). Por ejemplo, estas "urnas" como ataúd son procesionadas en Semana Santa en los pueblos de la provincia de mi ciudad, Málaga, el Viernes Santo...
(Foto andaluciainformacion.es. Procesión del Santo Entierro en Antequera -Málaga-)
Pero vamos a lo que vamos. Y ya que hablamos de representaciones sagradas, sacralizar una mera herramienta para convertirla en un icono de tu razón, aun cuando no la llevas, además de un ejercicio habitual de estos días de marketing del malo, es absurdo, contradictorio en sí mismo, en términos matemáticos. Ya que una herramienta -insisto como en otros posts- no es un fin, sino sólo un medio más para conseguirlo. Ni aunque Warhol pintara una tras otra una lata de sopa Campbell, el fin de la lata original nunca dejaría de ser la sopa que contiene para ser bebida al fin. Porque la sopa es lo que se bebe, no la lata...
(Foto by Santi Cogolludo obtenida en el diario elmundo.es / Mariano Rajoy, Presidente español, junto a Soraya Sáenz de Santamaría, Vicepresidenta de España, habla con Carles Puigdemont, president catalán)
Las urnas, desde un punto de vista de material depósito electoral, quizá puede simbolizar el ejercicio del voto en un dibujo como el que ilustra este post, pero son sólo eso, el lugar físico donde el voto se deposita. Lo importante, en cualquier caso, es que ese ejercicio necesita de la legalidad y el contexto y la certeza del censo y las garantías adecuadas para que, además de que la urna esté bien cerrada, ese voto sea un voto democrático, y no una impostura, una manipulación, un remedo de un derecho, una pantomima, una frivolidad, una mentira...
Dictadores como Franco, por hablar sólo de mi país, también gustaron de utilizar las urnas, y aquellas votaciones no convirtieron en democracia -para desgracia de quienes la padecieron- su gris dictadura.
Dicho todo esto, algunos que amamos Barcelona y otros lugares de Cataluña como nuestros también -en el sentido más afectuoso, admirado y respetuoso del posesivo plural "nuestros"-, estamos viviendo con mucha tristeza y gran preocupación cómo se están haciendo allí las cosas por parte del Govern, empeñado en representar sólo a una parte de los ciudadanos a quienes está obligado a representar.
¿Por qué tanta prisa en sacar las urnas a las calles sin seguir los pasos constitucionalmente democráticos que legitimarían esa llamada a las urnas en su momento y de una manera legal, como consiguieron hacer los políticos nacionalistas en Quebec y en Escocia? Sería lastimoso que por estratégica irresponsabilidad e intereses particulares sólo se pudiese aplicar la última acepción de "ataúd", de la democracia, a las pretendidas urnas del próximo 1 de Octubre, fecha impuesta para una consulta de unos pocos contra quienes, injustamente presionados y con temor a señalarse como malos catalanes, no terminan de entender nada...