En estas fechas, siempre habrá alguien que nos diga, que son momentos creados por el capitalismo para aumentar las ventas de sus productos, quizás tengan algo de razón, pero me encantan las fechas especiales, y no es obligatorio el acto de salir a comprar cosas materiales para dar felicidad a nuestros seres amados. Una caricia, un beso, un poema o una canción, son obsequios que probablemente darán alegría a quienes se los entreguemos. Hoy me siento inspirada, agradecida con la vida, con todo lo que tengo y para todos ustedes que gentilmente me leen va dedicado este sencillo poema.
El amor.
Qué será el amor me preguntaba,
Terco y sin ritmo este corazón,
Cual rosario la sangre brotaba,
Gota a gota, como en oración.
Al recordar esas emociones,
El cristal del alma reflejó,
Añejas, vorágines pasiones,
Que alguna vez su cauce navegó.
Amor es, un viaje a las estrellas,
Amor, sin caminos y sin fin.
Cofre escudero de piedras bellas,
Con el suave aroma de jazmín.
Susurro tenue de suave brisa,
Que con mudas caricias me besa,
Amor, como mustia sonrisa,
En alas blancas se va y regresa.
Amor, como niño en movimiento,
No se para nunca a descansar.
Como el obsesivo pensamiento,
Que en las entrañas quiso anidar.
¿Qué es el amor? me preguntaba,
Y latía terco el corazón.
¿Qué será el amor? Ya divagaba,
En la oscura soledad de algún rincón.