Hace poco y específicamente el día 10 de marzo se celebró en mi país (Venezuela) el día del médico, un día muy especial para todos los galenos ya que nos disfrutamos de felicitar entre sí y recibir mensajes de personas queridas e incluso pacientes de nuestra gran labor. Esta fecha fue elegida por ser un homenaje al natalicio de José María Vargas (un gran personaje en el ejercicio de esta profesión en la vida pública).
Es una experiencia gratificante desde el comienzo hasta el final, y una carrera de esas en las que ni te imaginas de las cosas que te puedes encontrar en el camino. En mi experiencia personal tengo poco más de 7 años desde que me gradué como médico, 1 año de internado rotatorio, 2 años de residencia asistencial y 4 años de postgrado y uno como especialista, no es mucho para los maestros, pero desde que eres estudiante del 3er año en la Universidad empiezas a sentir los cambios y las diferencias entre tus amigos no médicos y tú.
Por ejemplo, empiezas a sentir las noches más cortas, pues te acuestas después de las 3 de la mañana estudiando para el examen del día siguiente (todos los días hay examen) y despiertas antes de las 5am para tomar el bus e ir al hospital… Si, exactamente. Cuando las personas normales van al hospital cuando se siente enfermos o muy enfermos ya que les da pánico, nosotros vamos a aprender del ejercicio de nuestra futura profesión.
Empiezas poco a poco a dejar de asistir a reuniones con amigos antiguos del liceo, cumpleaños, salidas en familia, y tus nuevos amigos de la universidad empiezan a ser como hermanos y verlos tanto que pierdes cualquier tipo de pena, yo por ejemplo tenía dos grandes amigos y siempre andábamos en casa de alguno de nosotros, sus madres se transformaron en madres adoptivas al igual que la mía en la de ellos, para mantenernos despiertos nos lanzábamos latas de Coca-Cola en la cara al más mínimo cabeceo, la mejor parte de estudiar era realizar reglas mnemotécnicas que siempre olvidaba en el momento del examen, porque recordaba la mnemotecnia pero no el resultado.
Comienzas a entender que algunos días no estarás ni dormirás en tu casa ni en ninguna otra, ¿cómo así?, pues bueno aquí es donde le dices a tu familia: “Hoy estoy de GUARDIA”, lo que significa que te quedarás 24 horas en el hospital atento a las emergencias. Puede que algunos días no tengas mucha actividad, como puede que la gran mayoría de los días restantes sea interminable la cantidad de personas que acude al hospital, lo suficiente como para que no cierres un ojo y acabes en modo zombie realizando historias. Aquí hago un punto y aparte y debo destacar que, aunque en otros países se respete el horario diurno y nocturno para establecer horas de sueño adecuadas y evitar mala praxis, la escuela de medicina venezolana en vista del colapso del ejercicio público termina inevitablemente haciendo que el sistema se vuelva “una sobrecarga” para los galenos, y es que muchas veces no son solo 24 horas sino hasta casi 48 horas de una inagotable labor (lo relato con total experiencia).
Después de la guardia, siempre llega la post-guardia. En ese momento solo caes como un plomo a tu cama y mientras tu mamá te toma los signos vitales para ver si sigues con vida (los ronquidos fuertes son una buena señal), te hace una sopa para que cuando despiertes renazcas nuevamente.
Tiempo después de tantas experiencias, de tantas historias detrás de cámara, de tanto estudiar y entender que la gran mayoría de las veces tu razonamiento te da las respuestas te entregan tras 6 años largos y esmerados, un trozo de papel que siempre soñaste… Es tu título de médico cirujano, uno de los mayores logros de tu vida profesional pero no el último, habrá más retos.
Aún recuerdo el primer día que realicé una guardia como médico, donde la responsabilidad de una emergencia te pertenece y las decisiones son tuyas a partir de ese instante, aunque podía dormir no lo hacía y cada paciente que llegaba hacía que me temblaran las piernas al pensar que llegaría un síndrome tan poco común que tendrían que entrevistarme en televisión y ofrecer declaraciones de porque no se me ocurrió. Si, era un poco paranoico, pero ¿qué médico no lo fue en sus primeros días?
Luego de eso llegaron confrontaciones más fuertes como la de dar una trágica noticia a los familiares o rescatarlos, pero no en muy buenas condiciones, son parte del quehacer de un médico y sobre todo en emergencias, pero son cosas que nunca te enseñan en los libros. No sabes cómo actuar sino como te han enseñado en casa, con respeto, profesionalismo y en los zapatos de los demás.
Por último y creo que lo más importante de ser médico que nos diferencian de las otras respetadas carreras, es ese momento cuando se te acerca un desconocido, un familiar, un amigo, un compañero de trabajo o tu paciente… Con una mano te aprieta el hombro y con la otra se abalanza sobre ti para darte un abrazo, las gratitudes, un apretón de manos o un presente por todas esas cosas que haces tú por intentar salvar vidas.
Te nace una sonrisa y empiezas a sentir una vibra en tu corazón, un ritmo diferente de satisfacción y gran emoción, empiezas a darte cuenta que eres capaz de transformar el mundo con tus acciones y que no sólo tú lo notas… Sino los que te aprecian.
Relato📑 y Fotos 📷 por:
. Las fotos fueron tomados con:
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| IPS LCD 5,2 pulgadas FullHD (424ppp) | |
| 12 megapíxeles, flash LED | |
| 8 megapíxeles |