Cabo negro es una hermosa playa escondida entre las montañas, en el municipio Antollín del campo, Margarita, Venezuela; para llegar a esta playa existen dos opciones, se puede hacer mediante el transporte acuático o caminando, subiendo y bajando por las montañas que la esconden, es un gran recorrido el cual al final del camino nos ofrece una hermosa recompensa, la cual es esta hermosa playa.
Tuve la hermosa experiencia de visitar este lugar con mis compañeros de clases en un viaje de celebración de final de semestre, por esta razón puedo afirmar lo hermoso que es este paisaje y la hermosa experiencia que nos hace vivir tanto en su recorrido como la estadía en el lugar.
Esta playa apenas está siendo reconocida turísticamente, pocas eran las personas que conocían de ella y poco a poco fue ganando reconocimiento, y cada día iban creciendo su número de visitantes, lamentablemente un suceso ocurrido hace poco, para ser más exacta el pasado 29 de abril del 2018, un guía turístico fue asesinado a manos de delincuentes que azototaron al grupo de turista que este acompañaba, se dice que el guía iba armado con un arma de fuego por precaución a cualquier acontecimiento como este, lo que nunca imagino era que sería atacado no por uno sino por varios delincuentes; mientras intentaba proteger a los turistas de los cuales era responsable fue asesinado brutalmente con un machete. Podemos decir que este hombre fue un Heroe.
Imagen de un “machete” obtenida en internet.
Qué triste como persona se me hacen este hecho, y es aún más triste como estudiante de turismo saber que este tipo de cosas pasan en mi país, que los turistas teman venir a tan hermosos lugares que tenemos para ofrecer por miedo hacer atracados o incluso asesinados, es triste saber que estos delincuentes no roban, ni asesinan por necesidad, sino por maldad, para nadie en el mundo es un secreto las necesidades que estamos viviendo los venezolanos, sin embargo esto no justifica esta clase de actos atroces y estoy segura de que las personas que de verdad están pasando necesidades no serían capaces de tal atrocidad.
Lastimosamente el interés que esta hermosa playa estaba ganando se está viendo afectado por tal hecho, pues nadie quiere arriesgarse a perder su vida por un rato de diversión, y esto no solo ocurre en este lugar paradisiaco, está ocurriendo en Venezuela en general y que triste como venezolana y futura turismologa saber que poco a poco el turismo va muriendo y no se toman las medidas necesarias para evitarlo.