"Un viajero sabio nunca desprecia su propio país."
Carlo Goldini.

Horizonte andino, San Cristóbal. VE. Foto: Emanuel L.
La aventura siempre me encontraba así fuese en mi imaginación.
En varias ocasiones durante mi adolescencia, estaba decidido a dejarlo todo e irme de mochilero por toda América Latina, sencillamente no podía esperar a conocer todo el mundo y tenía que comenzar lo más pronto posible. Salía en búsqueda de la aventura, pero no tenía idea y mucho menos un plan de cómo lo haría, así que nunca llegaba muy lejos y tan pronto se me acababa el dinero y el impulso de la emoción; la realidad de lo complicado de esa travesía me abrumaba, y regresaba a casa haciéndome las mismas preguntas, mientras idealizaba el viaje: "¿Qué debo hacer para poder viajar continuamente? ¿cómo empiezo?"
Estaba tan cegado en mis propias expectativas de lo que significaba ser un explorador y viajar por el mundo, que no había notado el paraíso por explorar que tenía justo enfrente. Buscando paisajes en fronteras lejanas, había estado ignorando la abundancia de experiencias y de belleza natural que ofrecía mi estado y mi país.

Montañas del Municipio Uribante. Aldea El Rincón, Estado Táchira. VE. Foto: Emanuel L.
Apenas me hice consciente, me tomé las palabras de Goldini muy en serio:
Un verdadero viajero no desprecia a su país -mucho menos a su estado-

Parque Nacional "Chorro del Indio", Estado Táchira. VE. Foto: Paola P.— Edición: Emanuel L.
Pronto dejaron de importar las aventuras idealizadas y comenzaron a hacerse real los paseos y viajes continuos dentro de mi estado que poco a poco se han extendido a todo el país. Viajar se ha convertido en una forma de encontrarme a mí mismo y descubrir quién soy, lo que quiero y puedo hacer. Es en estos viajes que encuentro paz, y el espíritu y la energía para continuar creyendo en hacer las cosas mejor. Jamás dejaré de viajar, incluso si solo pudiera hacerlo a través de mi imaginación.
Salir a conocer lo que nos rodea es emprender un viaje, tan sólo hay que tomar la decisión. Espero que ustedes también emprendan con éxito el suyo.
¡Gracias por leer y mucha buena vibra!