CAMINANTE, NO HAY CAMINO, SE HACE CAMINO AL ANDAR.
Emprendimos un viaje improvisado a un pueblo mágico de nombre Mineral del Chico, cuyo lugar era recomendado por personas de la región, para turistas y personas interesadas en la cultura.
Disfrutamos de la rica comida, los museos, la tranquilidad y la bella arquitectura del pueblo por un par de horas.
Estando en ese punto, aumentó la curiosidad por conocer sus alrededores y el espectáculo natural al que nos tienen acostumbrados estos lugares.
Pasadas dos o tres calles, una reverencia de árboles a lo lejos, era símbolo de incertidumbre y de nuestra próxima aventura.
Ya sin imaginarnos el lugar en que terminaríamos, seguimos caminando por unos 15 o 20 minutos, disfrutando del aire limpio, de un techo de cielo y hojas, y de una buena plática.
Entonces nos percatamos que estábamos forjando un nuevo rumbo, uno que nunca antes habíamos pisado y uno que no imaginábamos, pero que tampoco olvidaríamos.
Llegamos a un río con agua limpia, y a sus lados había cuevas adornadas por flora y fauna. En conjunto nos recibieron de una forma encomiable y así fue como hicimos nuestro camino al andar.
Fotografías capturadas con Nikon D3000
Lente: 55-200mm
Editadas con: PicsArt
Concurso patrocinado por el witness . No te olvides de votarlo en la siguiente página: http://www.steemit.com/~witnesses