Felicidad plena y cargado de muy bellos momentos, así describe mi mamá el paso que estuvo en Francia durante sus vacaciones. Fue acompañada de mi abuela, quien también disfrutó mucho el viaje y su corta pero emocionante estadía en la ciudad del amor, París.
Solo contaron con 15 días para recorrer y conocer la ciudad de París, guiadas por mi tía que reside allí desde hace dos décadas. Ella fue quien les dio la oportunidad de viajar y vivir una experiencia inolvidable.
Una de las cosas que más le sorprendieron a mi mamá, fue el hecho de que habían muchas bicicletas, por todos lados personas con trajes y muy elegantes viajando en bici para llegar al trabajo, algo que es muy raro ver aquí en Venezuela.
También se encontró con muchos choques culturales, pese a que ella siempre daba los buenos días, las gracias y todo eso, allá (dicho por ella) suelen ser demasiados delicados con eso, lo dicen casi excesivamente "Buenas, por favor podría pasarme aquello, por favor, si es tan amable, muchisimas gracias"
Es invierno, y como es de esperarse, hizo mucho frío, más de lo que ellas pensaron que habría, por el día era tolerable pero de noche se abrigaban a más no poder; aún así nunca se quejaron de ello pues lo veían como parte de la aventura.
Estoy muy contento de que lo hayan disfrutado al máximo y que hayan comenzado este nuevo año con una gran experiencia, espero que puedan ir pronto una vez más y hacer lo que no les alcanzó hacer en esta ocasión. Gladys & Nay❤