Jueves 1ero de Febrero / 4 p.m.
Llegamos a la "Ciudad de Maracay"; el olor y el ruido de la urbe se sentía, la gente iba de aquí para allá y la aglomeración de las personas no nos dejaba caminar, incluso, pudimos rápidamente observar una pelea entre 2 pasajeros que golpeaban con un tubo a un colector (situaciones violentas que se ven en Venezuela, y como de costumbre; todos veían y nadie hacia nada). Logramos entrar al terminal, buscamos una taquilla en la cual pudimos comprar los boletos del bus que nos llevaría a "Puerto la Cruz". Mientras Jesús realizaba la transferencia para pagar los boletos, Brenda y yo cuidábamos las maletas y preparamos unos ricos sándwiches de diablito con salsa rosada (Comida práctica y rápida de viajeros). Concluido esto, nos fuimos a la sala de espera a charlar y a esperar que el bus llegara, cuya hora de salida era a las 9 p.m. Cuando llegó el bus rápidamente aupamos las maletas y lo abordamos...
Estando en el bus nos colocaron películas mientras comíamos golosinas. El servicio fue regular, puesto que el bus se detuvo 4 veces durante el viaje; 3 por fallas mecánicas y 1 para Desayunar; en esta última comimos unas resueltas arepas con queso amarillo y pollo desmechado (les recomiendo esta combinación de ingredientes).
Viernes 2 de Febrero:
¡Por fin! Llegamos a la "Ciudad de Puerto la Cruz", ya eran las 6:30 a.m. y se sentía la humedad en el ambiente, la sal se respiraba y las ansias por llegar nos mataban.
Continuamente, tomamos un taxi que nos llevo al terminal de Conferry, en el camino pudimos apreciar la "Refinería de Puerto la Cruz", los hoteles y distintos comercios que se encontraban a la orilla de la avenida municipal. Al llegar al puerto nos dirigimos a la taquilla de la empresa a comprar los respectivos boletos y así poder abordar el Ferry que nos llevaría a la "Isla de Margarita".
Fotos tomadas de una Nikon D3000 18-55mm f/1:3.5-5.6G
Estando en el ferry nos sorprendió lo lujoso que era, parecía un pequeño centro comercial. Disfrutábamos apreciar como las olas chocaban reiteradas veces contra el barco, lo cual hacia que se balanceara... Mientras disfrutábamos de ello, recorríamos todo el ferry, visitamos los comercios que habían en el mismo y distinguíamos a los extranjeros; los cuales hablaban en sus idiomas de origen. Nos ataco el hambre, así que decidimos comer algo; fuimos por unos cachitos, pastelitos y nestea, con una torta de chocolate como postre.
Luego de 3 divertidas horas por fin logramos visualizar la hermosa "Isla de Margarita" con ansias de poder estar en ella...
Fuentes:
¡Gracias por leerme! Espero les haya gustado esta Parte N° 2 de nuestro viaje a #Margarita.
Dentro de un corto tiempo continuare relatando nuestra hermosa experiencia. Saludos a todos. ¡Hasta pronto!