Esta composición fotográfica está armada con elementos externos, para dar pié a la crítica pública a uno de los problemas más fuertes que presenta mi país en estos tiempos, la emigración.. Trayendo como consecuencia el abandono de las viviendas, quedando éstas al desnudo y al amparo de la mano de dios.
Las puertas esconden misterios, historias increíbles, infinidades de personajes que por ellas entraron y salieron. Por estas puertas entraban niños con esos sueños, corriendo y jugando. Hoy sólo queda el abandono.
A estas puertas no les pesan los años. Incluso los abuelos que por estos lados residen cuentan que jugaron y corretearon de chiquillos por estas calles con éstas mismas fachadas. Es triste y lamentable saber, vivir en carne propia y experimentar lo que es despedir a un ser querido que de manera obligada tiene que emigrar a un país lejano para poder optar por una mejor calidad de vida sin garantías de volverlo a ver.
Nuestras calles gritan, las puertas cantan en un compás de desesperanza. Que añora volver a tener a sus queridos habitantes de vuelta.
Algún día superaremos estas penas tan grandes que nos azotan como nación. Volveremos a ver a nuestros seres queridos, cantaremos un himno nacional con todo el sentimiento que se merece y nuestras puertas jamás sentirán abandonadas de nuevo...
Gracias por leerme, no vemos en un próximo post
Fotos de mi propiedad realizadas con mi cámara Nikon COOLPIX L810