Hay millones de besos ocultos por descubrir en tu sonrisa. ¿Qué hay en tu boca que sirve para existir? Es la pregunta sin respuestas que me respondes cuando te aceleras, que hace de la inspiración todas estas fantasías y no existe el mal hábito o el mal concepto de aburrirme en la travesía de tus profundidades: todos los días.
Que desperdicio para los anteriores, el no valorarte como se debía; y un gran halago encontrarte muchas veces y una sola vez.
Se te hacen huecos en el rojo de las mejillas, mejillas de cereza y fresa juntas para moderlas. Este es el peso que tienen mis impresiones de raptarte, invadír el valle de tus pasiones y albergarme en todo este cuento para que tomes posesión y princeses mi castillo de pensamientos.
Enumero uno a uno tus ademanes y tus poses de quererme, con tu alegría me como al mundo. Tus ojos fijos son dardos que me atraviesan la piedad; tus lirios estampados desnudan las imaginaciones y sin ropas quedas, al ocurrírseme la brillante idea de vestirte con nuevos pétalos
Quiero seguir siendo ese muro que te protege de los desastres, lustrar las fuerzas que debo tener para sosternerte y seguirte amando. Ser la base que hace columna de tu equilibrio y exagerado, beneficiarte de la felicidad tal cual como lo has soñado.
Por ese suspiro, blanquita hermosa, sin maquillajes. Con caricias de todos colores, te dibujo los labios, te ruborizo las mejillas, te pinto el cuerpo y me convierto en el tatuaje que siempre evocarás, cuando sientas un te quiero