Sembradora de esperanzas, labrándome el pecho con escardilla y buena semilla, todos los intentos fueron posibles para que te cosechara a prueba de calidad y a la misma vez, eres el ser en calidad desbordada. Parte de la tierra lleva tu esencia y de la tierra misma, llevas su belleza y su fertilidad. Ahora eres real y emerges de la vida de mi vida.
Grano a grano voy dibujándote sin lienzos, para llevarte a las moliendas de mis redes, para luego beberme piquito a piquito el café en tus ojos y la miel en tu mirada. Despertar con el aroma de las mañanas: ese acompañante de tu perfume adonde quiera que vaya.
Una taza de cariño me despierta los refuerzos, y si el día a día resulta tan estresante y agotador; una cucharada de azúcar morena, irá en contra de la desventura. Sin olvidar, una pizca de sal para no abusar de la glicemia de tus dulzuras.
Picadura de hormiga en el caramelo de la punta de la lengua, fuego lento que calienta el vicio más famoso de tus servicios.
Pienso mejor que antes en Moca o en Expresso. Guayoyo para aclararme los problemas y tomar las mejores soluciones. Con ron o coca cola para el desvelo y poder responder ante las emergencias. Cerrero para la guerra y el combate de la calle. Kalúa en desenfreno que se acuesta y hace choque de hormonas en una pareja.
Amaretto tus expresiones, de chicle me pones el firmamento y espuma se vuelven las aguas y la arena. Y un barismo te vuelves en mi verano, y en esta cita; me jubilo como tu experto barista.