Poema # 110 - Benditamente: Bella
Quiero enterrarme un puñal,
un puñal al corazón.
Ya no deseo vivir,
vivir la desilusión.
Ella fue una nube gris,
que una lluvia presagiaba:
Una lluvia infeliz,
un rayo que calcinaba.
Me refugiaba en sus helechos
pensé que me cobijaba.
Y mientras más amor, mas desecho.
Así mismo me dejaba.
Testigo fue aquella noche,
cuando la luna no hablaba;
cómplice de su aventura
cuando otro la besaba.
Fue traicionándome con creces,
fue torturando mi calma.
Y entre disparos, sin avisar,
rompió las luces del alba.
Yo que la saqué de la pesadilla
sin ánimo de enamorarla,
Fui su títere y marioneta,
su mensajero y su guarda.
Sin explicación alguna.
Y solo por mera sorpresa,
Me dislocó la razón y
corrompió mi conciencia.
Soy un vago de mí mismo,
buscándola en una estrella,
y la grosería de su ofensa;
me enceguece para no verla.
Pues detrás de esa sonrisa,
su intención es un vampiro.
Que me sacrifica, cual oveja,
en un sangriento suplicio.
Sus uñas guardan ponzoña
anestecian mi cordura,
y mi amor mató muy tierno
Llevándolo hasta la tumba.
Es una hiel; su maltrato,
es injusto el quererla,
Y aunque suene tan maldita,
es benditamente: Bella.
Créditos:
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