Uf!
Duele leer tanta opinión (cuando en realidad es una crítica solapada) quizás y sólo quizás sean sus propios miedos que hablan.
Que pasaría si cambiáramos las quejas y críticas por propuestas?
He leído tantas críticas a profesiones y oficios que me generan la siguiente pregunta?
Quienes son ellos que maltratan abiertamente el trabajo del otro?
Aquellos que denigran los trabajos de otros, son trabajadores de excelencia?
Están dolidos por no poder hacer lo que realmente aman?
Planteo estas preguntas...y los invito a responder (si así lo desean)
Solo a modo de reflexión “no son los oficios, ni las profesiones son las personas y sus principios, son las personas y sus acciones, son las personas y sus capacidades”
Saludos y éxitos a los críticos seriales!