Canción de Manolo y El Toro
Esta bonita canción habla sobre el arrepentimiento que siente un torero al haber matado a los toros anteriores, y en la canción le pide al otro que tiene de frente que por favor lo perdone, que si lo hace, La Paz y El Amor siempre vivirán. Mi hijo de 5 años se sabe la canción de memoria y ahora la cantamos los dos juntos. En una oportunidad que la cantamos, quise resaltar el valor de El perdón y lo importante que es para vivir feliz, sin embargo, al hablarle del Perdón, su expresión fue de absoluta incomprensión, no entendía lo que yo quería decir. No comprendía qué era El Perdón... Al primer instante me dije "está muy pequeño para entenderlo", pero luego me embargó otra idea mucho más poderosa y profunda: Es tan natural para mi hijo de 5 años perdonar, que ni siquiera piensa que lo hace! No es que a esa edad no haya sufrido desencantos o decepciones que sean una catástrofe para él (algún niño no quiere jugar con el, yo no le compro el helado que pide, o yo o su mamá le quitamos su canal de tv favorito en la mejor parte de su comiquita favorita) y que, por lógica adulto centrista, pueda generar en él alguna molestia o malestar que dure en el tiempo más allá del hecho en sí, haciendo necesario que después de un tiempo tenga la "necesidad de perdonar". Los niños perdonan con la misma naturalidad con la que respiran o sonríen, es tan normal para ellos perdonar que ni siquiera saben que es, sólo lo hacen... Cuando dejamos de ser niños es cuando necesitamos esforzarnos en perdonar... Cuando dejamos de ser niños nos alejamos de nuestra felicidad...