La memoria es compleja, al igual que el ser humano, a ella le prestamos más atención y le exigimos mayor esfuerzo en nuestra vida, porque sin ella no existiría nuestra vida.
Podemos definirla como el proceso por el medio del cual una persona aprende, retiene, recuerda y recupera una información.
Sin memoria no podríamos aprender o pensar, no expresaríamos nuestras ideas y los acontecimientos que experimentamos en la vida no tendrían ningún significado.
Hay tres tipos de almacenes de la memoria:
1)Almacenamiento Sensorial: Es el proceso inicial y momentáneo de información que dura solo un instante; es recibido a través de los órganos de los sentidos y conserva una imagen sensorial, aproximadamente un segundo después de haberla recibido.
Tenemos una imagen, en segundos, de lo que vemos.
2)Almacenamiento a corto plazo: Es cuando la memoria conserva las imágenes de hechos inmediatamente después de que la ha cesado la estimulación; es como defensa rápida del sistema nervioso para evitar que se borren las huellas del estimulo. Tiene una duración aproximada de 30 segundos.
3)Almacenamiento a largo plazo: Consiste en el proceso de almacenamiento relativamente más durable y permanente. Aquí la información está bien organizada, facilitando su acceso cuando es oportuno.
El olvido:
Hay momentos en que, por alguna situación, el hombre pierde de modo temporal o incluso, definitivamente, la capacidad o aptitud para recordar algo aprendido con anterioridad.
Las causas pueden ser varias:
- Olvido motivado: Consiste en reprimir u olvidar voluntariamente algo que no se desea recordar.
- Olvido como perdida de la memoria: Plantea que el olvido es el resultado de deficiencia de una persona para recordar algo que ha almacenado. Esto lleva a la persona al hecho de que no puede recordar lo deseado.
- Olvido como resultado de la interferencia: Plantea que no se puede recordar lo deseado porque hay otros contenidos en la memoria que no permiten o interfieren en su repetición.
- Olvido por debilitamiento: Ocurre cuando, por falta de no refrescar lo almacenado, se va desvaneciendo y hasta se extinguen.
Enfermedades vinculadas a la memoria: Entre las enfermedades degenerativas a la memoria destaca el Alzheimer.
Este afecta las partes del cerebro que controla el pensamiento, la memoria y el lenguaje. La memoria se debilita, los hechos cotidianos y recientes no son recordados y en, la medida que avanza se afecta la memoria para los eventos vitales más antiguos; los afectos se empobrecen, con perdida del interés para mantener relaciones sociales con la familia y el entorno, mostrando un progresivo aislamiento social.
El proceso de la enfermedad es gradual y generalmente la persona se deteriora lentamente. Hasta ahora la causa de la enfermedad es desconocida y no tiene curas. Este padecimiento lleva el nombre del Dr. Alois Alzheimer quien en 1906 descubrió cambios en el tejido del cerebro de una mujer que habia muerto de lo que se creía era una enfermedad mental inusual. Ahora estos cambios característicos y anormales en el cerebro se reconocen como la enfermedad del ALZHEIMER, la que afecta todos los grupos de la sociedad; aunque es más común entre las personas mayores, aunque los jóvenes también pueden presentarla.
Ejercicios para ejercitar la memoria:
Existen numerosos ejercicios que son muy útiles para mejorar y conservar nuestra memoria y nuestra capacidad de recordar.
Entre ellos se encuentran:
*Jugar el sudoku.
*Memorizar listas de palabras.
*Leer en voz alta.
*Usar la mano no dominante para comer o escribir.
*Cambiar la ruta de camino a casa, al trabajo o viceversa.
*Realizar juegos de palabras (sinónimos/antónimos).
*Juegos de asociación de ideas.
*Juegos con pictogramas.
Así como estas, hay muchísimas actividades que se pueden realizar para no dejar de ejercitar nuestro cerebro.