Desde tiempos remotos está creencia popular está arraigada en la sociedad. Data de cientos a miles de años atrás y en nuestra cultura se trata de una maldicion o daño causada por tan solo una mirada.
Es tan antigua esta creencia del mal de ojo que tiene bases en la Antigua Grecia hace tres o cuatro siglos atrás incluso en la Edad Media, para ese entonces se le atribuían estas maldiciones a las prácticas de brujería.
¿En qué consiste el Mal de Ojo? Hace referencia a los daños que puede ocasionar una persona a otra a través de una mirada envidiosa. Supone el efecto de una maldición sobre las personas más vulnerables como bebés, niños y adultos sensibles si son mirados con malicia.
¿Existen pruebas científicas sobre los daños que podría causar el Mal de Ojo? No. Científicamente no se ha podido demostrar la veracidad de esta supuesta maldición efectuada con los ojos pero se dice y se cree popularmente que quienes son víctimas de ello pueden verse afectados con problemas diversos, como discusiones entre la familia, enfermedades mentales y/o físicas, dificultades económicas, incapacidad para dormir, falta de amor, paranoia repentina, sin causa aparente, sensación de miedo e incluso la muerte.
¿Cómo hemos de protegernos del Mal de Ojo? Existen muchos amuletos que supuestamente pueden servir de fuente de protección contra esta maldición milenaria. Por ejemplo: Cuando nace un bebé de inmediato los padres y familiares colocan en la muñeca del neonato una especie de pulsera o de cinta roja con un azabache para evitar el mal de ojo por lo vulnerable que es el pequeño(a).
Otro amuleto común que se usa como fuente de protección es el Nazar, una especie de ojo de color azul cuyo origen data de 1500 años o más antes de la Era Común. Este amuleto poseía la forma del ojo de Horus, quién era una de las deidades más relevantes de la mitología del antiguo Egipto. Poco a poco se fue expandiendo su uso hacia otras regiones donde llegó a sufrir distintos cambios hasta llegar a ser esa perla azulada y redonda que hoy conocemos.
En las culturas de algunos países orientales se cree que las personas con ojos claros poseen mayor poder y capacidad para hacer daño a otros tan sólo por creer que poseen tanta maldad y envidia dentro de sí que con solo fijar su mirada en otro podrían hechizarlas con el mal de ojo. ¿Algo ilógico, no?
Particularmente no soy creyente de estas supuestas maldiciones causadas a través de los ojos ni de amuletos que supuestamente brindan capacidad de protección ante ellas, -respetando la opinión de los demás- creo firmemente en la protección de Dios hacia sus hijos y su creación. Considero que más bien se trata de supersticiones que transcienden de generación en generación ya que no existen fundamentos cabales que demuestren con pruebas veraces que la envidia de una persona pueda causarte daño a ti o a tus seres queridos solamente con su mirada. Y con respecto a las consecuencias y efectos que puede causar apunto a que se trata Es un fenómeno similar al efecto placebo puede hacer que la sugestión provoque efectos negativos sobre el cuerpo.