Petricor
Este poema es la continuación directa de Torrencial en orden cronológico de la saga Forestal.
Es el despertar de una vida en pausa producto de un amor imposible.
Del amor al odio hay un paso, y eso lo comprendí tras escribir este poema.
La rabia demarcaba las líneas que esbozaba mi boli,
cuando rasgaba las hojas con estas letras.
"Quiero vivir", pensaba.
Olvidarme de ti.
Y recordé aquel tierno aroma que presagia lluvias.
Y recordé que aquel petricor siempre volvía,
a pesar del terror de las aguas torrenciales.
Y supe
que no hay tormenta que me haya hundido,
ni amor que me termine por ahogar.
Este poema no es para nadie que no haya amado nunca antes a alguien.
Así como el petricor no es para nadie que no sepa aceptar la lluvia,
salir afuera y apreciar el paisaje.
Hoy, aquí, en este lugar, a esta hora,
no me importan ni la rima, ni las formas, ni la prosa.
con el sonido de las gotas,
y este aroma.
Petricor es un aviso, un comienzo.
Es un grito, un respiro.
¿Y, para mí? Es un alivio.
Es esperanza en medio de la cruel hojarasca
que dejaste en tu despreciable olvido.
Petricor es un SI a los sueños caídos.
Es un "NO ME IMPORTA NADA" frente a ti,
y todas tus promesas ya raídas
(o roídas).
Es un ¡DEJA YA! ante la hipocresía de tu tacto.
Es un nuevo comienzo en donde yo dirijo este barco.
Es un poema en donde el poeta ya murió,
y la prosa danza en un sinfín de opciones.
Es mirarme en el espejo y no verte allí, sino verme,
y apreciarme a mí al trasluz de mis errores y contrastes.
Es encontrarse corriendo en un bosque, sin dirección alguna.
Comprender que ahora eres dueño de tu propia suerte,
así como las hojas que oscilan bajo la luz de la luna._
Petricor es un aroma en mi piel que me indica
que no importa el calor extenuante,
ni si arde este manantial,
¡O si brilla grande y añorable tu fuego forestal!
En este preciso instante:
Soy libre de tu recuerdo
en el alivio
de esta
lluvia
torrencial.