He imaginado que nos encontramos allá en la vieja plaza
y somos tan solo dos desconocidos,
que cruel es la vida al encontrarnos de nuevo
sabiendo que solo estamos hechos para hacernos daño.
Ha pasado un año, quizás más y nos volvemos a cruzar
por una simple casualidad o causalidad si contamos todo lo que te sueño.
La misma casa, la misma plaza y todo pasa ya no soy aquella chica
y no tengo (nunca tuve) la menor idea de quién eres.