Todo surgió muy rápido y el jueves ya estaba en Mérida, lo primero que hicimos fue ir al bowling y ahí nos encontramos. Literalmente Sofi y yo gritamos de la emoción al vernos y luego vi a Johan, que aunque a primera vista parece muy serio es un vacilón, más atrás venía Arnaldo, al que le dije que por fin tendría mi cita con el destino (así se llama en discord). Esa noche fue genial me di cuenta que son tal cual o incluso más divertidos que por chat y les mencioné que José había dicho que venía pero que no estaba segura si podría llegar ya que en el terminal me cruce con personas que venían de Caracas y dijeron que era imposible encontrar pasajes Caracas-Mérida.
Contra todo pronóstico y como si el destino fuese su cómplice, el viernes recibí una llamada a las 10am y lo primero que escuché fue:
-Fue difícil pero estoy aquí.
Era José y nos encontrábamos a tan sólo un par de cuadras, le dije no te muevas que voy para allá. Soy medio miope y el igual así que no sabía si era él porque estaba algo lejos, pero igual sonreí. Nos encontramos y dimos un pequeño recorrido por la ciudad esperando que aparecieran los demás muchachos, nuestra emoción al encontrarnos todos no fue normal, nos abrazamos en grupo y fuimos a un lugar en Mérida donde estaban tocando música en vivo, pedimos algo de tomar, bailamos y nos reímos muchísimo. Más tarde nos deleitó con su música y no sólo a nosotros, sino a todos los que se encontraban en el local, la gente aplaudía y gritaban que querían más y todos nosotros cantando las canciones con él, porque somos sus fans desde hace mucho.
El domingo fuimos al teleférico donde tomamos un café divino y pizza. Los picos nevados, el frío riquísimo y todos juntos con la música de de fondo ¿qué más podíamos pedir? La gente tomaba fotos, cantaban e incluso pidieron que apagaran la música del teleférico para escucharlo cantar. Fue genial de verdad no hay palabras que resuman ese momento tan bonito.
Horas más tarde nos encontramos con que es demasiado chévere y tenemos mucho en común. Preparé calzones a la elocuencia jajajaja (pasteles rellenos de salsa de pizza y queso) y todos felices nos reunimos en casa de un amigo a jugar varios juegos que amo; de verdad nunca creí que tendría la oportunidad de compartir mis cosas favoritas con las personas que siempre hablo por discord. Fue una experiencia maravillosa y creo que me quedo corta intentando contarles.
La despedida fue la parte más emotiva pues sin duda conocernos fue una experiencia muy bonita que no cambiaría por nada y ya quiero que se repita, reuniones como esta me demuestran que la amistad va más allá de la distancia.