Hace prácticamente dos meses que salí de mi casa (Santa Fe, Argentina), me vine a San Cristobal México para realizar un intercambio estudiantil con mi universidad. Estudio derecho y vine a realizar algunas materias de mi currícula y una vez que termine el semestre me vuelvo para Argentina para terminar mis estudios.
En uno de mis posteos anteriores expliqué, o la menos traté de explicar, lo mágico que ha sido para mi llegar hasta acá. No sólo porque era impensado contar con el dinero para venir, sino también por el hecho de animarme, dejar a mi familia, amigos, mi pasión (mi deporte favorito que es el hockey sobre cesped), el trabajo, y en general, ponerle un stop a mi vida en mi ciudad.
Ayer, Margarita, una de mis amigas que tuve el placer de conocer en este largo camino universitario se recibió de abogada y no pude estar ahí para celebrar y darle un fuerte abrazo y decirle... ¡ S O S A B O G A D A A M I G A ! :)
Hice estos cartelitos en honor a mi amiga.
Estoy muy felíz por mi amiga, y este posteo está especialmente motivado por ella, porque en este momento me encantaría estar con mis amigos festejando sus logros y alegrías, es este caso con ella. Sé que por viajar me pierdo muchas de las cosas que suceden en mi casa o les suceden a mis amigos, y tal vez ese, sea uno de los desafios de salir un tiempo de casa, supongo que no se puede tenerlo todo ¿no?.
Estoy muy contenta por estar acá, viviendo y aprendiendo todo lo que me es posible, ME ENCANTA Y ESTOY MUY FELÍZ POR ESO, sólo que estoy un poquito nostálgica por mi amiga.
Les voy a contar un poco más de mi amiga MARGA, tiene 27 años es de San cristóbal, una ciudad muy cerca de Santa Fe, desde muy chica se mudo con su madre y hermana a SantaFe. Nos conocimos en los primeros años de la universidad por otra amiga en común que se llama NOELIA, en ese entonces, sólo nos conocimos, era amiga de mi amiga. Pasaron algunos años y nos tocó cursar materias juntas, y empezamos a tener un poco de más relación, al menos, como compañeras de facultad. Más adelante -no recuerdo bien como sucedió- nos pusimos de acuerdo para estudiar una materia juntas -derechos reales- y fue a partir de ahí que empezamos a tener un vínculo más propio de una amistad. Es más, hoy por hoy, creo que somos más amigas entre nosotras que ella con Noe, nuestra amiga en común que nos presentó.
Si mal no recuerdo fue en enero de 2016 que nos pasamos ese mes estudiando, a veces medio turno, otras doble turno. A través del estudio nos fuimos conociendo y ayudando, y como no puede ser de otra manera con mi amiga marga, nos hemos divertimos mucho. Entre muchas charlas, mates y comidas de por medio encontramos muchos puntos en común, también diferencias, pero logramos entendernos. En general, puedo decir que sentimos empatía mutua tanto por nuestras miserias como por nuestras victorias o alegrías.
Si bien no estamos de acuerdo en todo, no siempre coincidimos, podemos compartir momentos de igual manera y respetarnos, es por eso, que la amistad va más allá de sólo coincidir con otros (al menos para mi). Todos tenemos momentos distintos y no siempre se puede coincidir. Creo que lo bueno es perseverar y saber que es lo que podemos compartir con cada una de las personas y además, que hay momentos y momentos.
Marga, es muy buena amiga, con mucha mucha alegría, mucha energía y siempre tiene una sonrisa para regalar. Puede que sea una de mis amigas más simpáticas y alegre que tenga. No es que mis otros no lo sean, pero si que Margarita tiene energía y alegría para un ratazo. Como buena amiga, también tiene un gran corazón y es muy solidaria. Tiene una perspectiva distinta a la mía en relación a cuestiones sociales, no es que piense ni bien ni mal, sólo sucede que reflexionamos de manera distinta en algunos asuntos -a esto me refería más arriba, pensamos de manera diferente sobre algunos asuntos pero eso no obsta de nada en nuestra amistad.
Una de las cosas importantes que he compartido con Marga es que llevamos mucho tiempo estudiando esta carrera. Si bien es una carrera larga, la sociedad te pone plazos y exigencias que no son tan compatibles con la vida real, son plazos de papeles. El programa o la currícula de nuestra universidad establece que hay que recibirse en 6 años, pero nosotras entendemos que ese plazo está pensado para personas que sólo se dedican a estudiar o están acompañados de determinadas circunstancias. En mi caso, me gusta mucho hacer deporte, necesito trabajar y disfruto mucho de juntarme con mis amigos. Los primeros años en la universidad, me la pase estudiando y me iba muy bien pero luego me di cuenta que quería disfrutar más que eso y volví a hacer mi deporte favorito, y a hacer muchas otras cosas. También suceden muchas cosas en la vida, que nadie las puede manejar a la perfección, a veces son también situaciones que te paralizan, que son propia de la vida, y que tampoco están previstas en las estadísticas de las universidades (puede que tengas problemas en casa, perder un familiar, un amigo, una pareja(ya fuera físicamente o simplemente una fuerte ruptura), dudar de tus estudios o proyectos, en general son ilimitadas las cosas que pueden suceder).
No digo que las personas que se reciben en 6 años no han vivido nada, sólo siento que son plazos previstos de manera general cuando la realidad nos encontramos con muchos grises a considerar. Tengo amigos que lo han logrado y también muchos más que no. Entonces habría que preguntarse porque esos plazos se basan en grupos minoritarios cuando en realidad es la mayoría la que supera esos años. O mejor aún ¿porqué establecer un plazo?.
A todo esto, lo positivo es que esta situación demuestra lo poco que tiene que importar esas exigencias idealistas de la sociedad y que cada uno tiene hacer su camino con su tiempo, de acuerdo a sus circunstancias y necesidades. No importa nada más que lo que nos haga bien y eso es lo que se transmite a los demás. Creo que en algún momento esas exigencias nos afectan pero lo bueno es darse cuenta que son ilusorias. Nadie más que nosotros somos los que decidimos cuando y cómo vivir, qué hacer o no hacer. Cuestión, que en este gran punto hemos coincidido con mi amiga Marga, y en eso nos hemos apoyado mucho. Y por eso, estoy muy contenta porque logró llegar a una meta, a través de un largo camino. Y tengo la seguridad de que aprendió mucho más que leyes y cuestiones académicas del derecho, sino que fue perseverante, hizo muchos amigos, trabajó, en fin, hizo su carrera como quiso.
Acá dejo una foto con Marga en mi cumple número 25 pasando un buen rato.
Para mi las amistades son muy importantes, porque desde la adolescencia han sido mi mayor fuente de contención. Valoro muchos a las personas, siento que aprendo mucho de mis amigos y cuando no podemos coincidir me pongo un poco triste porque tienen mucho valor para mi. Por eso también es muy importante disfrutar sus alegrías con mis amigos y acompañarlos en sus tristezas.
¡Saludos!