hace 10 años hubiese podido contar mi historia, pero tenía tanto miedo... después de todo solo era una niña. Hoy ya todo acabó y puedo decir que acabó bien, hay marcas que jamas nadie podrá borrar, pero pronto me encargaré de esas cosas que mi mente no puede solo eliminar.
tenía solo 5 años cuando los abusos empezaron
La primera vez que todo sucedió me estaba duchando, recuerdo perfectamente. Mi hora de baño era justo a las 5 pm antes de la cena, mi mamá decía que así dormía más fresca y con la barriga llena. El momento del baño era mi momento favorito, siempre me ha gustado mucho el agua. Esa tarde escucho que alguien entra en mi habitación
Mami ¿eres tu?
Soy tu padre María, quiero que salgas he traído algo para ti.
Estaba muy emocionada así que rápidamente salí de la ducha y corrí a ver la sorpresa que me había traído mi papá.
¡Una torta!- fue mi expresión- ¡Gracias papi!
Pero debes ganártela, María.
Mis padres siempre me había educado bajo un estricto régimen de crianza, podían darme todo lo que les pidiera pero antes debía ganármelo o luchar por el. Así ha sido desde que recuerdo, debía sacar buenas notas si quería ir al parque o hacer todos mis deberes si quería salir con mi mamá de compras.
Mi papá era el que tenía el carácter más fuerte, el estaba muy pendiente de como me sentaba, que vestidos usaba o como llevaba mi cabello. Muchas veces lo escuché pelear y discutir con mi mamá, pero mi madre solo me decía que me fuera a mi habitación, que si me ponía la cobija en todo el cuerpo nada podía pasarme y eso hacía, debajo de mis sabanas era un mundo distinto.
Dichas estás palabras solo pensé "espero no tener que ordenar sus camisas otra vez"
¿Qué necesitas papi?
Necesito cosas de ti María. Haremos un juego pero mami no debe enterarse porque no le va a gustar, así que lo primero será guardar nuestro secreto, ahora como parte de nuestro juego quiero que te quites la bata.
Pensé ¿Quitarme la bata? mi mamá me ha dicho que no debo estar de esa manera frente a un hombre, pero... es mi papá, nada malo podría pasarme, así que proseguí a quitarme mi bata.
Lo siguiente que pasó fue muy extraño y no lo entendí hasta mucho tiempo después.
Mi papá tomó su mano y la introdujo dentro de su pantalón para luego agitarla varias veces. Por un momento pensé que le molestaba su ropa interior, parecía muy afanado, esto duró 10 minutos y luego me dio mi torta. Que extraño juego, no era divertido, con razón a mami no le iba a gustar.
Cuando me acosté a dormir, no podía parar de pensar en lo que había sucedido, había algo en la mirada de mi padre que era muy extraño.
Todo esto duró 8 años. 8 años haciendo lo mismo y lo peor estaba por venir.
Al cumplir mis 13 años me convertí en señorita, mi primera menstruación había aparecido, estaba muy asustada y rápidamente llamé a mi madre
Cuando mi mamá entró al cuarto le dio una crisis de pánico, rápidamente agarró mis sabanas y las metió a lavar lo único que me dijo fue
Más te vale no decirle nada a tu papá o te irá peor.
Al oír esto me paré de mi cama para cambiarme pero era tarde... justo cuando iba a entrar al baño, mi papá entró, observó las sabanas... mando a que mi madre saliera y nos dejara solos.
Mi mamá no dijo nada, nunca se metió en las cosas que me hacia mi papá.
Entra a bañarte y sales como siempre.
Al igual que todos los días obedecí.
¡Cada vez te estás poniendo más bella y que hermoso cuerpo tienes!-fueron sus palabras antes de tirarme boca abajo en mi cama.
No sabría decir lo que sentí en ese momento, después de ese fuerte dolor ya no sentí más nada. Mientras mi padre jugaba con inocencia y maltrataba mi niñez. Yo miraba fijamente la puerta y ahí pude ver a mi mamá, sin decir o hacer algo, eso me destruyó más...
Para mi suerte no duró mucho, aunque se sintió como una eternidad solo pasaron 20 minutos.
Ahora si eres una mujer de verdad- decía mientras se subía sus pantalones.
Me robaste al único hombre que he amado en mi vida
Luego de eso me dio una cachetada y me mandó a mi cuarto.
Pasaban los días y todo se repetía... hasta que 3 años después se cansó de la rutina y empezó a inventar cosas nuevas.
Primero empezó golpeándome hasta hacerme desmayar, me ahorcaba hasta dejarme sin aliento, si fumaba apagaba sus cigarrillos en mi piel, solía meterme cosas por mis genitales, lo ultimo que recuerdo fue una botella. Cada día era peor que el anterior, mi cuerpo ya no podía más, ya no quería comer, hablar o dormir, ya no lloraba, en mi cuerpo ya no había alma, ya no sabía que era el dolor, hace 8 años que no brota una lágrima de mi.
Hoy sería la última vez que me tocaría, estaba decidida a irme y dejarlo todo, no me importaba vivir en la calle o buscar un refugio, quería estudiar, desde los 5 años no salía de mi casa, estaba dispuesta a darle un cambio a mi vida.
Estaba recogiendo mis cosas cuando escucho que varias personas entran, eran voces de hombres así que supuse que eran amigos de mi papá. Me senté en mi cama y escondí mi maleta, pasaron 3 minutos y mi padre subió... pero esta vez no estaba solo,
hasta aquí se encontró el diario de María quién desde los 5 años dibujaba y con lo poco que sabía escribir nos relataba su tortura... no es necesario contar el final de la historia. Cuando la policía llegó a casa de sus padres (por llamado de un vecino) vieron a María colgada de la lámpara de su cuarto con sus genitales totalmente destrozados. Se pudo observar fuertes lesiones en la piel y un fuerte cuadro de desnutrición.
Al observar la habitación de María podían verse años de maltratos. La puerta de su cuarto estaba con 3 cerradura y una tabla que la atravesaba, desde los 5 años María fue victima de abuso sexual, nadie dijo nada hasta el día que ella simplemente no pudo dar más.
Fuente de los separadores usados