Ayer domingo 14 de mayo, fue un día especial e importante para aproximadamente 34 países del mundo. Ya que el mismo es para celebrar el DÍA DE LA MADRE.
Cada segundo domingo de mayo, es un día sagrado donde comparto todo el día con mi mamá, es por ello que no publique nada ayer en relación a esta celebración. No obstante aquí estoy presente para traerles mi aporte en honor a esta grata fecha.
Ahora bien, escucho y respeto el hecho de que muchas personas no están de acuerdo con la celebración porque consideran que es una fecha comercial. Tienen mucha razón al decir que todos los días son los días de la madre. Sin embargo particularmente yo no le doy esa connotación de día comercial.
¿Por qué?
Porque a pesar de que tuve ese mismo concepto, con el tiempo cambie mi precepción y hoy en día para mí:
Los días festivos representan una oportunidad para estar en sintonía masiva y así generar energía positiva en función a lo que se le está rindiendo tributo, más allá del mercadeo que en consecución se haya derivado. Y saben algo mis apreciados lectores steemians, lo he comprobado ya que detrás de cada fecha hay una historia de gran valor que absolutamente no tiene que ver con ese aprovechamiento comercial.
¿Qué hay detrás de esta celebración, Día de las Madres?
Una historia de amor y profunda admiración de una hija hacia su madre.
En Estados Unidos, Anna Jarvis, se dispuso a luchar porque la memoria de su madre fuese recordada, dado que su madre fue una activista incansable para la unificación familiar durante la Guerra Civil de aquel país en el siglo XIX, siendo la creadora en la época del “Día de la amistad entre madres”. Como toda lucha que se hace con constancia y dedicación Anna consiguió que el 10 de mayo de 1908 se festejara el primer día de la madre en una iglesia de Grafton. A partir de ese momento este festejo comenzó a expandirse
Una vez que el presidente Wilson oficializará que el día de la madre se celebraría cada segundo domingo de mayo, se originó un boom comercial que generó descontento en Anna, siendo su nueva lucha detener y demandar a las compañías que usarán el día para marketing comercial, para ella esto le atribuía valor negativo a la verdadera esencia de la celebración.
Su amor por su madre era tan inmenso como el que sentimos muchas hijas e hijos que se puede apreciar en su frase celebré:
“Una tarjeta impresa no significa más que se es demasiado indolente para escribirle de un puño y letra a la mujer que ha hecho por uno más que nadie en el mundo”.
Anna, falleció, sin poder detener lo que ella sin querer inició.
Imagino lo triste que fue para Anna ver en lo que se había convertido una fecha que con tanto amor propició. Aunque gracias a ella much@s hij@s, aprovechamos al máximo este día.
El valor positivo o negativo que se le haga a la fecha depende de únicamente de nuestros valores sentimentales.
La mayoría de los hij@s ponen todo de sí para hacerle a su mamá el mejor día lleno de infinito amor y admiración.
Mis respectivas preguntas, de la publicación: