Tus labios tocaron los míos, rompiendo la cicatriz. Un corazón amargo se ocultaba en la raiz, difícil coincidir, pero conspiro el momento a seguir.
Me despertó aquel dolor, de pensar que te fueras pero al instante
recordé que libre nuestro amor era.
Como dos colibrís que danzaban en perfecta sincronía, derramaba en tu alma
pequeñas gotas de armonía.
Perdido en tu mirada, me imagine universos de portada, cuando
el sol alumbraba, aquellos bellos ojos pardos que me observaban.
Deseos de pasión desbordaban, tu mas oscuro ser vislumbraba.
La lujuria sin perdón cantaba, la pared, infinitas sombras reflejaba. Así fue como me enamore de ti, colibrí amada...