Frio puede ser el hielo, el día, el agua, el piso, la nariz, las manos, frió pueden ser un sinfín de cosas, hasta nuestra actitud algunas veces, pero no dejemos que sea frió nuestro corazón, nuestros sentimientos, ya que si eso no genera calor y emoción nada vale la pena, entonces no pudieras permitir, aceptar, corregir, dar, esperar, consentir, abrazar, besar, perdonar, aprender y menos calentar con esa manera especial y particular de cada quien, la necesidad y falta de amor de personas maravillosas que nos rodean y quieren aparentar que son fríos e indiferentes.
Así que a dar lo mejor de nosotros en tiempo y medida y cambiemos todo lo que aporta importancia a nuestras vidas. Recuerden que hasta el glaciar más grande se derrite!