¡El concepto de “dojo” es más que un simple lugar!
Normalmente cuando hablamos de dojo lo relacionamos con un lugar donde se entrena artes marciales, ¿pero realmente tiene que ver solo con ese concepto o hay algo más?
Más que un lugar de entrenamiento
La palabra “Dojo” traduciéndola de la forma más aproximada significa “lugar del camino”, y tradicionalmente se refiere a los sitios donde se entrena la mente, el cuerpo y el espíritu, es decir te formas como ser humano.
El lugar donde te formas
Un dojo te transforma, es el sitio donde aprendes a conocer tu cuerpo, donde la destreza se gana a través de la práctica, donde las horas de entrenamiento te dirán quien entrena y quien no lo hace con frecuencia, siempre el dojo debe tomarse como aquel lugar donde los problemas y conflictos del día a día se transforman en soluciones y ventajas ante lo aparentemente no tan favorable.
Se desarrolla compañerismo y respeto
En un dojo se entrena el concepto del “Budo” y nos lleva a crecer juntos con nuestros compañeros, no viéndolos como enemigos, por el contrario, como aquellas personas que nos ayudan a crecer, practicando juntos, evaluando constantemente nuestras destrezas para pulir nuestros defectos día a día, en el dojo se desarrolla un ambiente de auto evaluación constante.
Aprendemos enseñando
Dice un dicho que “un estudiante se hace maestro cuando enseña”, conducir a otro por el camino del conocimiento que desea transitar es una de las responsabilidades más serias que existen, por tanto debe tomarse con seriedad, enseñar pule nuestros puntos de vista, nos reta a entender las cosas de formas diversas y más profundas, en un verdadero dojo pocas veces veremos grupos aislados que no se mezclan con los menos experimentados, siempre observaremos una relación de enseñanza y guía de parte de aquellos con mayor experiencia.
Dojo es un espacio que se construye con la práctica
Muchas veces creemos que “dojo” se refiere a un sitio de cuatro paredes, lo cierto es que se construye en base a quienes practican en él, muchos dojos se manejan en lugares abiertos que dan una mejor energía que otros sitios construidos por el hombre, el sentir el viento, el aire puro, escuchar la naturaleza, nos lleva a desarrollar una conciencia más profunda y a entrar en contacto con nosotros mismos.
Sin distinción de sexo ni condición
Los seres humanos en nuestra vida podemos ser víctimas de nuestros propios egos, despreciamos las condiciones de personas, sexo, edad etc. Un dojo nos enseña que no hay distinción para quien quiera aprender ni tampoco para quien quiera enseñar, por el contrario, personas diferentes nos enseñan lo valioso que es el compartir y vivir un momento de nuestra vida con aquellos que no cuentan con capacidades que podríamos llamar normales, pero que en su corazón guardan la sabiduría que nos llenan de amistad y cariño, por tanto un “Dojo” es el lugar para la trasformación humana, el cual usa las herramientas del entrenamiento para retarnos a llegar a nuestros límites, nos invita a sentir en nuestras almas aquellos momentos de iluminación que nos hacen ser cada día mejores ciudadanos.
"El camino correcto esta forjado por las decisiones en la vida misma"
Texto e imágenes de mi propia autoría, fotos tomadas con mi camara FUJIFILM 14mega pixel.