

Últimamente está pasando mucho,
tener mi musa de vuelta.
Esas increíbles ganas de encender un computador,
buscar una hoja en blanco y comenzar a hacer eso.
Eso que yo le llamo arte.
Realmente yo no conozco de esas cosas,
pero todo lo que tenga letras, para mí es arte.
No me hables de reglas, de limitaciones.
No me obligues a conseguir rimas.
No me hagas romper la cabeza.
No me pidas que escriba un poema de un día a otro,
porque esos nacen solos.
Esos nacen de tristezas, emociones.
De diferentes sensaciones.
Últimamente está pasando mucho,
sentirme contenta cuando escribo.
¿Acaso no es increíble?
Que detrás de cada palabra exista un sentimiento,
y detrás de cada verso, una historia.
Por eso digo que leer es exquisito,
pero no hay como quien escribe.

Pues, quien escribe, sueña despierto. Y es que, ya te lo he dicho, los poetas no escriben para ser leídos, sino para ser sentidos.

Entonces... sí, han pasado dos años desde la última vez que decidí compartir parte de mi vida (y anhelos) en esta plataforma. No suena tan eterno como realmente transcurrió, el hecho de que ''eso'' (hablo de mi inspiración) se haya despedazado en cuestión de segundos. Creo que todos hemos tenido estos momentos, o estos largos tiempos... como fue mi caso. Pero claro, las ganas allí estaban. Las ganas siempre estuvieron. Era más bien, como un peso que se instalaba en mi mente y no permitía que transformara mis ideas en versos. Así funcionó durante setecientos treinta días. El final feliz es que, así como se fue, inesperadamente también regresó. Uno después entiende, que no hay que descender a los infiernos para obtenerla de nuevo. Está bien que haya sucedido, que todos aquellos frentes se hayan cerrado.
Hoy no solo yo he decidido regresar, mi musa también.
Así que ¡HEY! Soy
Hive account@entrelibros y te invito a ser parte de la tinta impresa de mis páginas.