Un amor eterno
La historia de cómo mi abuelo Abraham conoció a mi abuela Gloria es de película. Para ponerlos en contexto: mi abuelo Abraham era panameño y mi abuela Gloria es curazoleña. De hecho eso ya lo mencione en un artículo acerca de mi abuelo paterno.
Mi abuelo nunca estudió pero siempre fue muy inteligente y conocía de muchos temas. Su pasión siempre fueron las flores, y trabajaba en eso. Inclusive, cuando Jimmy Carter visitó Venezuela, el arreglo floral en Miraflores lo hizo mi abuelo. En una Feria o Festival de flores mi abuelo tenía un puesto de orquídeas y mi abuela visitó esa Feria. En ese momento, aunque parezca mentira, mi abuelo le regaló una flor a mi abuela sin conocerla y le dijo que se iba a casar con ella algún día.
Por el destino, ambos llegaron a Venezuela para vivir con mayores oportunidades. Mi abuelo conoció a un señor empresario que resultó ser el hermano de mi abuela, es decir, mi tío abuelo. Un día lo invitó a una fiesta, y sin saberlo, se encontró con mi abuela. Como historia de película, luego empezaron a salir y a conocerse, y desde allí hasta que murió vivieron juntos y se amaron teniendo así 4 hijos.
Nunca he sido de creer en las historias de amor y el destino, pero me gusta mucho esta historia por ser tan cercana a nuestra familia.