Hola comunidad steemit, estoy de vuelta después de un largo tiempo sin escribir.
Hoy les voy a hablar sobre una de las ultimas investigaciones que he venido desarrollando y se trata sobre:
Las carreras de las instituciones de educación superior en Venezuela responden a la necesidad del país, de la región y las demandas del mercado laboral, nacional e internacional
Comenzare haciendo un pequeño resumen de lo que han sido las carreras de educación superior enmarcadas dentro de las universidades y otros institutos que ofrecen formación a nivel universitario en Venezuela.
Desde el final de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez en 1958, se hizo una apertura hacia los estudios de educación superior, creándose una demanda muy alta, la cual medianamente se podía cubrir con las pocas universidades públicas que existían, por lo tanto, se dio paso a la educación universitaria privada que paleo de alguna manera esa alta demanda. Entre los años 80’s y 90’s, se incrementó la oferta incorporando extensiones universitarias tratando de abarcar todas las regiones del País.
Si se hiciese una evaluación a ese periodo de tiempo, se pudiera afirmar que la oferta no estaba diseñada o construida en base a las necesidades de ciertas especialidades que requería el país, ni tampoco las regiones; sino más bien, se ofertaba lo que la mayoría de los jóvenes deseaban estudiar. Esto por supuesto creo una saturación de profesionales en determinadas áreas y a la larga contribuyo a incrementar el desempleo de profesionales.
Ahora si se evalúan los años a partir del 2000, se puede ver como las carreras se han agrupado en áreas tradicionales de conocimiento, como ingeniería, arquitectura, tecnología y ciencias sociales. Esto sucede por la incapacidad en que han estado los institutos de educación superior, para impulsar el desarrollo de los estudios de postgrado, es decir, el nivel en el cual las especializaciones tienen plena significación. Adicionalmente, en base a estudios de la demanda estudiantil vocacional, existe un 20% de los estudiantes que prefieren ir a los institutos de tecnología, con la idea de hacer carreras cortas y novedosas. Sin embargo, el estado ha sido incapaz de satisfacer esa demanda, por las crisis presupuestarias que atraviesa.
En cuanto a las necesidades del mercado laboral nacional e internacional, se está viviendo un fenómeno, donde el país está capacitando mano de obra calificada para ser utilizada por otros países a muy bajo costo; existe una fuga masiva de cerebros debido a la grave crisis económica por la que atraviesa el país. Actualmente, no se tiene conocimiento en este momento, de convenios de capacitación en el exterior que se llevó con el plan de la fundación Gran Mariscal de Ayacucho, muchos de ellos se perdieron, debido a cambios en la concepción ideológica del país.
Según mi criterio, lo que no ha sabido hacer nuestro país es vender, para utilizar un término de moda, sus capacidades académicas en o para otros países. Y es así que muchas instituciones extranjeras ofrecen sus cursos en nuestro país, pero la cara opuesta prácticamente no existe, lo cual, lógicamente debe corregirse en este mundo dominado por la globalización y la cooperación internacional. La internacionalización de la educación superior venezolana es un proyecto pendiente y su postergación es lamentable.
Uno de los aspectos que no se puede dejar de mencionar en esta revisión a futuro de la educación superior en Venezuela, sería la revisión de los perfiles curriculares para adaptarlos a las nuevas necesidades del mercado globalizado actual y futuro. La innovación curricular se refiere a los cambios en planes de estudio y estrategias pedagógicas que se implementan en vista de la necesidad que tiene el sistema educativo de responder a las necesidades profesionales del país y a los avances tecnológicos que ocurren en la humanidad.
Lamentablemente, la educación superior en Venezuela es pobre en dar respuestas a estos retos, hasta el punto de que en las últimas décadas el país no puede mostrar innovaciones significativas o de gran escala, y más recientemente nuestras universidades se están quedando sin los profesores necesarios para lograr esos cambios, muchos han salido jubilados y otros se han ido al extranjero dejando a la universidad venezolana en una clara desmejora.
Fuente
Por otro lado, una de las características que deben tener las instituciones de educación superior es la flexibilidad para que el estudiante pueda avanzar en diferentes direcciones, durante la carrera. Por otro lado, el plan curricular debe estar vinculado con la función social que debe cumplir el profesional egresado. Una de las tres misiones esenciales de la universidad moderna es establecer y mantener relaciones con su entorno. Esta función es conocida comúnmente como extensión o servicio a la comunidad, como diria la amiga "responsabilidad social". Esas relaciones pueden ser de varios tipos y permiten a las instituciones de educación superior servir a la sociedad y servirse de ella, esto es, una relación bidireccional, siendo de tres clases: (a) relaciones con otros niveles del sistema educativo, (b) relaciones con otros sistemas de la sociedad, principalmente el económico y, (c) relaciones con el sistema social y cultural y el resto del mundo.
Venezuela, como todos los países del mundo, ha sido impactada fuertemente por los procesos de globalización (económica, política y cultural) y la revolución científico-técnica, o de la información y el conocimiento, que vive la humanidad. Los efectos de esos fenómenos se han sentido en todos los ámbitos, pero muy particularmente en los espacios de la educación superior. En este sentido, no solamente los gobiernos han tenido que adoptar políticas que les permitan subsistir en una época de alta competitividad y dependencia de factores externos, sino que también lo han hecho el sector privado y las instituciones educacionales.
En conclusión, hace falta una mayor identificación entre las universidades, la empresa privada, la industria y el gobierno nacional, para que en conjunto se establezcan las verdaderas necesidades y cubrir las necesidades curriculares que se necesitan en cada momento de la historia venezolana, presente y futura. Por otra parte, el compromiso de los empleadores de absorber esa mano de obra calificada para resolver los problemas particulares de las empresas. Hasta el presente seguimos divagando en formar profesionales que cumplen con un plan curricular pero que en pocos casos satisfacen las necesidades del desarrollo industrial y tecnológico de las regiones y del país.
¿Y ustedes que opinan? Espero les haya gustado y puedan seguir nutriéndome con sus comentarios.
La fuente que use para documentar esta publicación fue: Morles V., Medina E. y Alvarez N. (2003). La educación Superior en Venezuela. Informe 2002 A IESALC-UNESCO. Caracas.