Sufrir una parálisis facial a los 18 años, te hace hacerte muchas preguntas: ¿Por qué a mí? ¿Me quedaré sin expresiones en la cara? ¿Tendre un tumor? ¿Me recuperaré?.
Era de noche el 6 de Noviembre día viernes del año 2015, el barrio estaba tranquilo eran las 7 y 30 y todos saludaban a un joven de unos 25 años que acababa de llegar de un viaje de trabajo (Joven que era amigo de todos y estaba comenzando a formar su familia). De repente como a las 7 y 50 suben unos malvivientes por el barrio disparando para enfrentarse con otra banda, todos salen corriendo para resguardar sus vidas menos uno, no le dio chance de correr; su cuerpo cayó al suelo, todo el barrio salió al ver que aquel JOVEN estaba herido de bala, una herida que se veía muy complicada pues entró por un lado del cuello y salió por el otro lado. Todos gritaban pidiendo ayuda las balas no dejaban de llover pero ninguno de los que se encontraban auxiliando aquel joven temían por su vida el único temor que se sentía en ese momento era que la vida de aquel inocente se acabara, lo llevaron a una clínica donde lamentablemente muere a los pocos minutos de ser ingresado.
Se preguntarán ¿Qué tiene que ver una muerte con una parálisis?. Pues ver todo aquello me afectó, después de lo ocurrido comencé a sentir un hormigueo en la parte derecha de mi cara, no le pare a ese síntoma; todo lo que acababa de ver era más importante que un "simple hormigueo".
Esa noche casi no pude dormir sentía un dolor en la cabeza y oído terrible, a la mañana siguiente cuando me despierto no siento el lado derecho de mi cara, cuando me veo en el espejo no me creía lo que veía, obviamente salí corriendo al hospital y como NO ERA EMERGENCIA me hicieron esperar alrededor de dos hora para ser atendida.
Cuando los doctores me ven lo primero que me mandaron hacer diferentes movimientos con la cara (levantar ceja, cerrar ojo, sonreír, etc). El doctor me dice tienes una Parálisis de Bell primera vez en mi vida que escuchaba aquella enfermedad. Me dice tu parálisis la pudo haber causado un tumor, infecciones agudas y crónicas del oído, el virus herpes zoster, y por último enfermedades del organismo que pueden afectar de forma secundaria al nervio.
- Me realizaron unos examenes y descartaron que fuera por algún virus
- Me examinan el oído y todo estaba chevere.
El doctor me dice asumimos que es una parálisis idiopática, tienes que inyectarte unas vitaminas, recibir terapias y si en el transcurso de un mes no mejoras te realizamos una tomografía para descartar algún tumor, (Escuchar aquello me generaba MUCHO miedo no quería que la historia de mi mamá se repitiera en mi).
Tenía que hacerme la valiente, ver la preocupación de mis familiares para mí era más que suficiente; aunque por dentro me estuviera muriendo del miedo trataba de parecer tranquila.
En aquel momento no me tome fotos, me avergonzaba ver mi rostro asi, pero les dejare una imitando como me veía:
Comencé con mi tratamiento:
- Me inyectaron 10 vitamina b12 un día si y un día no.
- Me mandaron una lagrimas artificiales para que no se me resecara el ojo.
- Y terapias todos los días.
Para el 27 de Noviembre justo el día del cumpleaños de mi papá me dan de alta de todo el tratamiento y me dicen que ya no era necesario realizar la tomografía (En ese momento sentía una gran alegría, por mi y por ver a mi familia de nuevo sonreír).
Todo esto me dejó muchos aprendizajes, aveces nos fijamos en el fisico de la gente y solo por parecernos diferentes lo tildamos de feos o extraños sin saber todo el daño que nuestras palabras pueden causar. Las terapias las realice junto a personas mayores que habían sufridos ACV, me trataban con mucho amor; fue en ese momento en el que caí en cuenta que lo que yo tenía era NADA comparado con aquellos señores que no podían hablar, caminar, mover un brazo, etc.
Gracias a dios recupere la movilidad de mi rostro y estoy en buenas condiciones de salud: