Son otros tiempos, el pensamiento se ha vuelto muy volátil y algunas buenas costumbres se han perdido, pero si hay algo cierto es que siempre habrá momento para reflexionar y caer en cueta que ha pesar de nuestros problemas existen personas en peores circunstacncias que nosotros, muchos aprovechan estos tiempos para buscar de Dios y rezar, pero lamentablemente no todo queda allí, Dios siempre sera Dios: omnipotente, omnisciente y omnipresente, pero del ser humano depende la generosidad, Dios ya ha sido generoso y bueno con nosotros, ahora nos corresponde a nosotros ser generosos con nosotros mismos.
Ha llegado el momento de practicar las virtudes teologales
- Fe
- Esperaza
- Caridad
Éstas no necesitan definición, se comprenden por si solas, ahora solo hay que llevarlas a la practica, hay tantas cosas que podemos hacer, desde la más sencilla cuenta, lo importante y significativo de cualquier cosa que vayamos hacer en favor de alguien necesitado es hacerlo por que genera una satisfacción personal, mas no por querer un favor devuelto, o por aparentar, Las indulgencias en el reino de los cielos son perfectas y únicas, por que el amor de Dios es perfecto.
A donde quiera que vayas, bien sea de viaje, paseo o lo que decidas hacer en esta semana santa, nunca dejemos de practicar la generosidad, no nos conformemos solo con ir a la iglesia o con orar en casa, estos tiempos son duros y difíciles y se hace urgente y necesario amar.