Evangelio según san |
Y aconteció, que entrando Jesús un sábado en casa de uno de los principales fariseos a comer pan, ellos le estaban acechando. (Lucas XIV, 1)
decía también al que le había convidado: Cuando das una comida, o una cena, no llames a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a tus vecinos ricos; no sea que te vuelvan ellos a convidar, y te lo paguen¹. Mas cuando haces convite, llama a los pobres, lisiados, cojos, y ciegos; y serás bienaventurado, porque no tienen con qué corresponderte; mas se te galardonará en la resurrección de los justos².
Biblia de Scio