Relatos de diario
Catira morena
¿Quién diría, catira morena? que te dedicaría estas —o algunas— letras en toda mi vida, y más aún, dedicarte estas noches de soledades y sorbos para ahogar penas que a veces ni están. Bella y deseada catira morena, eres el amargo alcoholizado que me quita la memoria de los viernes por algunas horas y duermo como un bebé de inocencia plena, sin problemas proyectados del futuro lejano, cercano o mediano, duermo preguntándome; porque desconozco de sus existencia ¿qué es el futuro?
Gracias, catira morena, estas líneas no son suficientes para pedirte perdón por dejarte entrar a mi vida tan tarde, pero ya sabes lo que dicen, todo a su tiempo, este es nuestro tiempo
Historias ficticias pero con toques de realidad que estaré escribiendo de vez en cuando en relación a las fotos de vidas o aspectos de vida rutinarias que capturo de forma documental en blanco y negro.