Muchas personas tienen algunos tabúes religiosos en cuanto a bailar se trata, y aparte de esas razones religiosas, ¿por qué nadie querría sentir y experimentar la energía renovadora del cuerpo y la mente que resulta de un buen baile?
Y es que a decir verdad, no todo el baile implica el uso de ropas provocativas y movimientos eróticos y muchas formas de danza son de naturaleza bastante masculina y femenina, así que queda muy lejos el decir que es todo erótico porque hay movimientos que permiten preservar la masculinidad y no puede de ninguna forma ser una excusa para no bailar.