I
Entre el jardín de las bestias
estallan todos los cuerpos llenos de oro.
El oro es la magia de una mujer desnuda y apasionada,
desesperada por beber la miel de la vida
para ver crecer todo lo que la rodea.
He viajado al fin del mundo,
veo el norte y el sur sin frío,
existe el amor que jamás se sentirá en las grandes ciudades,
la vibra de todos los pétalos inexistentes,
el baile de los demonios sobre los glaciares moribundos.
Se acaba toda la savia congelada.
II
No quiero ver la muerte de los osos polares,
ni verlos huir del calor de la oscuridad,
no quiero que las abejas dejen de venir a mi jardín de fuego,
no quiero que mi diosa pierda su esperanza,
III
Solo quiero los lirios en el mar,
resucitar
que toda forma de belleza
renazca
IV
El hielo y la miel son el amor que me compone
y revive mi libertad entre las flores y las bestias
quienes comprenden mi silencio ante la muerte
que tanto espero.
La muerte es la vida de toda hoja de invierno,
la era de la Mar, donde muero y me redimo,
donde se va la hermosura de las pieles
y vuelve mañana, mientras te pienso.
FL