I
Puedo sentir sus labios como el fruto sagrado del universo
y despertar todos los demonios creados por Dios
morder las piernas como si fueran un día que se acaba
bailar dentro de ella.
Ella es una flor.
He descubierto que en tus senos está el sabor de la vida
y voy desnudo tras el olor de cada pétalo en ti.
Le he rezado a su sexo
de rodillas
con mi lengua en la boca del placer,
todopoderoso soy.
II
Allí está el color del morbo
es el mismo de tu piel
toda cálida y fresca como un ave que vuela y tiene orgasmos
como una demonia que quiere ser penetrada por dios.
Subo sus piernas de oro a mis hombros
como animales que tienen la edad del cielo
y comienza el aroma de sus aguas
comenzamos a correr para correr-nos
calbagar con el ritmo del sinfin
y comienza el agua, comienza la lluvia.