Y ahí estaba yo, buscando a quien me pudiera dar fuerzas, quien me acompañara allá donde la había pasado solo tantos años. Y en esa búsqueda me perdí. Terminé en las montañas, extraviado y confundido.
Caminaba solo, desorientado al caer la noche cuando ya apenas se veían nada y, en un paso en falso, resbalé hacia un precipicio. ¡Es mi fin! Pensé. Y cuando comenzaba mi caída libre alguien me sujetó del brazo y no me dejó caer.
Me levantó, sacudió el polvo, curó mis raspones y limpió mis heridas y una vez seguro, me abrazó para no soltarme nunca más.
Era mi heroína, mi super héroe...eras tú! 😍
Gracias por pasar y leer. Ojalá les haya gustado.