Primero quiero contarles en donde trabajo...
Soy Profesor de Música en un secundario tiempo completo de contexto crítico en La Barra (Balneario al este de Punta del Este), entran a las 7:30 de la mañana, donde tienen la currícula normal de cualquier secundario, cortan al medio día donde almuerzan el menú del día en el comedor, tienen un tiempo de esparcimiento para hacer lo que quieran y a las 14:00 horas entran a los talleres que ellos a principio de año eligen después de una instancia de experimentación de cada uno de ellos. Las edades van de los 12 a los 17 años, por lo tanto, sabemos que de por sí, no es una etapa de la vida fácil. Están re-descubriéndose día a día, experimentando todo tipo de cambios a nivel hormonal, y eso desencadena, entre otras cosas, una cantidad de estados de ánimo que los llevan desde el júbilo extremo, hasta depresiones muy intensas.
El contexto crítico los lleva en muchos casos a querer pasar más tiempo en el centro estudiantil que en sus casas, esto es resultado de un sin fin de situaciones: malas influencias en sus casas, problemas de violencia doméstica, de género, entre muchas otras cosas.
Nosotros como educadores pasamos a cumplir otros roles: la contención pasa a ser el pan de cada día, siempre hay que estar pendiente del estado de ánimo de los chicos, cualquier evento en sus vidas puede causarles problemas. Por ejemplo, hace un par de días mientras estaban almorzando, dos estudiantes (de los más influyentes dentro del Liceo) se fueron a golpes por una discusión (sobre fútbol por lo que pudimos saber) y eso ocasionó que el resto de sus compañeros se vieran afectados. Todos los educadores tuvimos que charlar con el grupo para calmarlos.
Mantenerlos entusiasmados tampoco es tarea fácil, desde mi área intento siempre hacer que aprendan jugando, es impresionante como se aburren con la currícula tradicional. La inmediatez que les proporciona la tecnología hace que su tiempo de concentración sea cada vez más corto, eso si bien nos dificulta la tarea, es un lindo desafío que nos pone a prueba. Por eso hay que estar actualizado pedagógicamente y estar preparado mentalmente para las eventualidades que suceden tanto dentro del aula como fuera.
Photo by Scott Webb on Unsplash
Photo by Redd Angelo on Unsplash
Photo by Thought Catalog on Unsplash
Photo by Roman Mager on Unsplash