Quien dijo que los sueños solo se viven mientras duermes, cuando estás despierto quizás puedes soñar con más intensidad…
¿Quién no se ha sentado aletargado al mediodía y ha empezado a soñar con algo o con alguien una escena que se posterga y va siguiendo un hilo que para nuestro pensamiento es dulce como un postre?
Esto pasa mucho cuando se anhelan cosas, eventos o personas con mucha fuerza, pensar en cómo queremos que las cosas se desenvuelvan en dicha situación, nos da una sensación de placer indescriptible, es como si por un momento la vida nos regalara todos nuestros caprichos y puede llegar a sentirse tan lívido que podríamos decir que somos completamente felices por un momento.
Te invito a soñar despierto, yo lo hago y la verdad apacigua el alma y te ayuda a seguir luchando por lo que quieres con más ganas!