Nuestros países suelen estar llenos de problemas, los políticos son una clase que es rechazada por la mayoría de las personas porque ven en ellos el símbolo de la corrupción y el desastre administrativo que inunda la sociedad latinoamericana.
Las personas que no tenemos vínculos con organismos de estado, solemos emitir opiniones e idear soluciones a muchos problemas que nos aquejan en el desarrollo de nuestras actividades.
Leí hace algunos meses que en una Universidad de Munich, Alemania, antes de graduar a sus alumnos es obligatorio realizar un ejercicio práctico que consiste en desarrollar una cuartilla en donde los estudiantes desarrollan propuestas siendo presidentes.
Lo resaltante del experimento social es que aplica solo para un día, es decir necesitan propuestas rápidas y directas que cambien radicalmente una situación.
Por mi parte yo siendo presidente por 24 horas, duplicaría el presupuesto en materia educativa y salud, reduciría a 0 los gastos por publicidad y propaganda del estado y crearía un programa de competencias laborales express que sirva para nivelar cargos, sueldos y salarios de acuerdo al nivel de estudio.